Catecismo no solo para los niños, sino, sobre todo, para los adultos que a menudo «con su comportamiento alejan de la fe, destruyen lo que se ha sembrado en los chicos». Se habló de este argumento hoy en el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización, según indicó a la Radio Vaticana el arzobispo de Poznan, Stanislaw Gadecki, que explicó cómo los ritmos de trabajo que deben soportar muchos adultos, hasta 14 horas al día, impiden que se ocupen de la educación de los hijos y de su formación espiritual.
Las sesiones de discusión del Sínodo de hoy se llevaron a puertas cerradas, para unificar las posturas finales, cuya presentación, de forma provisional, se dará a conocer mañana por la mañana.
Mons. Gadecki habló sobre la experiencia de una escuela de cetequesis polaca para adultos y dirigida a evangelizadores laicos. Esta escuela nació porque «la transmisión de la fe y de sus contenidos mediante el testimonio, si no se da por parte de los adultos, puede desvanecerse».
«Esta es una triste realidad que debemos constatar –dijo el obispo al responder sobre el papel que deben tener los adultos en la educación. Sobre todo, en nuestros días en los que los adultos viven en una situación bastante penosa, pues se ven obligados a trabajar no 8, sino de 12 a 14 horas al día, por lo que llegan a casa por la noche cansados y no tienen tiempo que dedicar a los niños. Estos últimos se quedan solos, durante la tarde no tienen la cercanía de los padres y transcurren todo el día en internet».