Para quienes dicen que una imagen vale más que mil palabras, tienen aquí un caso que muestra claramente hasta qué punto un gesto, una imagen, sin la explicación correspondiente, puede decir algo muy distinto de lo que en realidad sucedió, e incluso puede interpretarse al revés.
Alguien colgó en Youtube el video -supuestamente filmado por la TV polaca- donde se ve cómo unos obispos alemanes niegan al papa Benedicto XVI la mano con la que los saluda, y lo dejan con el brazo extendido. Sobre ese video se han tejido conclusiones, como por ejemplo que "ni los católicos respetan al papa Ratzinger". En lo siguiente puede verse un corte de una TV comercial mofándose de la situación:
La historia es bastante distinta: el 22 de septiembre de 2011 la TV Vaticana produjo el video de el papa Ratzinger presentándole al presidente alemán a los obispos: él va con el brazo extendido presentándole uno a uno, y el presidente los va saludando; algunos pocos, al ver el brazo extendido del papa, equivocadamente lo saludan, cuando no correspondía hacerlo, ya que él no se está presentando. Los que no lo "saludaron" -que supuestamente se niegan- son los que estaban verdaderamente atentos a la situación, e hicieron lo que correspondía.