Ratzinger nunca ha sido un intelectual que vive en su torre de marfil, sino que está presente en la vida de todos los hombres, profundamente sumergido en la historia del siglo XX y en el del actual». Mosneñor Gerhard Ludwig Müller, nuevo prefecto del ex Santo Oficio y editor de las obras completas del Papa, resumió de esta manera el «largo camino» que ha llevado a cabo durante su vida y en sus reflexiones el actual Pontífice.
«Comenzó –recuerda– a los 15 años; hoy tiene 85: entonces, son 70 años de reflexión profunda y de meditación. Ha tenido muchas experiencias en su vida: de joven, vivió la experiencia del nacionalsocialismo y del fascismo, de la guerra y de diferentes cuestiones de la vida humana».
Según su segundo sucesor como guía de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Papa Ratzinger «es uno de los pocos hombres que tiene un horizonte tan amplio: conoce el desarrollo de la filosofía en Europa, a partir de los griegos, de los romanos, para terminar con los filósofos modernos. Conoce también la historia de la iglesia, las preguntas y las respuestas, además de los desafíos de las ciencias naturales de hoy». «Yo –concluye el arzobispo alemán– conozco a muy pocas personas que tengan esta profundidad de pensamiento, tan necesaria hoy en día».