«El problema no es ser pecadores: el problema es no arrepentirse del pecado, no tener vergüenza de lo que hemos hecho». Es lo que afirmó el Papa Bergoglio en la homilía de la Misa en la capilla de la Casa Santa Marta. El Pontífice recorrió la historia de los encuentros entre Pedro y Jesús, subrayando que este último «entrega su rebaño a un pecador». «Pero Pedro era pecador, no corrupto, ¿eh? Pecadores, sí, todos: corruptos, no», exclamó Bergoglio.
En la celebración de hoy estaban presentes algunos empleados de los Museos Vaticanos. La parte central de la homilía, el pasaje del Evangelio según el cual Jesús le pregunta a Pedro si lo ama. «Es un diálogo de amor, ebtre el Señor y su discípulo», explicó Francisco, según lo que dio a conocer la Radio Vaticana.
«Jesús, en estos encuentros va como madurando el alma de Pedro, el corazón de Pedro», lo madura en el amor. Así Pedro, cuando escucha la pregunta de Jesús repetida tres veces, se avergüenza porque se acuerda de las tres veces que negó conocerlo.
«Un hombre grande, Pedro... pecador, pecador –dijo el Papa. Pero el Señor le hace entender, a él y también a nosotros, que todos somos pecadores. El problema no es ser pecadores: el problema es no arrepentirse del pecado, no tener vergüenza de lo que hemos hecho. Este es el problema».