Según el comité organizador de la campaña europea “Uno de nosotros”, que apuesta por el reconocimiento y la defensa jurídica de los derechos del embrión, llegó una buena noticia de los Países Bajos. Con alrededor de 20 mil firmas, esta nación de tradición protestante, ha alcanzado el primer objetivo de la iniciativa que promueven diferentes movimientos pro-life y que cuenta con el apoyo de los episcopados. En total, más de medio millón de personas han firmado –con el apoyo de la Conferencia Episcopal Italiana– la petición “Uno de nosotros”, que pide al Parlamento Europeo el reconocimiento de la dignidad y de los derechos del embrión. Dio la noticia el presidente del Movimiento por la Vida (Mpv), Carlo Casini. «Este –indicó el ex-magistrado de la Corte de casación italiana y hoy parlamentario europeo– era el primer objetivo, pero no es suficiente: debe ser una plataforma para un impulso mucho más fuerte a corto plazo y en los próximos meses». Casini subrayó que hace pocos días España superó el mínimo exigido por la normativa para que la iniciativa sea tomada en consideración; así, el caso español se suma a la lista de países que incluye Austria, Hungría, Italia, Polonia y Eslovaquia.
La normativa exige que haya por lo menos un millón de personas que suscriban la iniciativa por cada una de las siete naciones que deben figurar en ella. «El análisis de los datos –indicó el presidente del Movimiento por la Vida– ofrece, además, un resultado muy animador. En los 27 países de la Unión Europea ha habido manifestaciones. Incluso Francis, que hasta ahora ha estado ocupada con las protestas en contra del matrimonio “gay”, ahora está procediendo a un buen ritmo para reunir los consensos en línea».
Otro motivo de satisfacción, para Casini, es constatar que se está verificando una especie de «ecumenismo por la vida», como se puede ver en el hecho de que, por ejemplo, «la Holanda protestante sea la séptima nación que ha alcanzado el mínimo exigido por la normativa europea». El presidente del Mpv citó intervenciones en el ámbito a la investigación científica, los proyectos de asociaciones internacionales y Ong que se ocupan de salud, las campañas europeas de salud pública. Todos se unen para decir que el embrión es «el inicio del desarrollo del ser humano», según lo que establece la Corte Europea de Justicia. Por ello la petición a la misma UE para que introduzca «una prohibición y ponga fin al financiamiento de actividades que presupongan la destrucción de embriones humanos», según indica el texto.
«Ahora –afirmó a “L’Osservatore Romano” la portavoz del Comité nacional italiano, Maria Grazia Colombo– hay un segundo y más complejo objetivo que alcanzar: el del millón de firmas en total a nivel europeo. Por ahora somos 510.000, es decir nos encontramos a medio camino. Creo que, por lo menos en Italia, ha llegado el momento de no tener miedo de afrontar la cuestión de la vida. Es necesario volver a proponer las movilizaciones tanto en las parroquias, como en las asociaciones y movimientos, para seguir reuniendo firmas, que entre nosotros ya son alrededor de 160.000».
Los datos presentan un panorama con dos caras: por un lado, los países que han superado el mínimo número de firmas necesarias a favor de la defensa del embrión humano (Hungría: 291,56; Italia: 281,62; Polonia: 266,59; Austria: 202,32; Eslovaquia: 184,13; y España: 100,51); por otro, los países en los que los datos son muy bajos, como, sorprendentemente, los de Grecia (0,32%), Chipre (0,38%), Bulgaria (1,36%), Finlandia (3,06). Alemania se encuentra en el 24,15 % y Portugal en el 43,91%. El texto pide «la protección jurídica de la dignidad, del derecho a la vida y de la integridad de cada ser humano, desde su concepción».
Si eres ciudadano de la Unión Europea aun no has firmado la iniciativa, puedes hacerlo aquí: www.oneofus.eu/es/