Bangui/ Königstein im Taunus 23-07-2013
Literalmente dijo: «No puedo callar cuando los hijos de este país son víctimas de la más horrible barbarie. No puedo callar cuando se tortura y mata a los centroafricanos como si fueran moscas. No puedo callar cuando se viola a nuestras hermanas y a nuestras madres. No puedo callar cuando se pisotea la dignidad del centroafricano, cuando se expolia a los inocentes, cuando el fruto de una justa labor y el mérito de toda una vida se destruyen y se echan por tierra como si fueran un castillo de naipes. No puedo callar cuando se consagra la impunidad y se impone la dictadura de las armas».
Al mismo tiempo perdonó a aquellos que en él «ven a un opositor político» o que le «atribuyen equivocadamente ambiciones políticas o de poder». Y dijo: «Soy un pastor, no un opositor político. Me atrevo a esperar que los unos y los otros oigan a través de mi voz el grito del sufrimiento del pueblo centroafricano».
La Santa Misa se celebró con ocasión del primer aniversario de su ordenación episcopal. Con otros 33 arzobispos de todo el mundo, el ArzobispoDieudonné Nzapalainga recibió el palio,del Papa Francisco, el 26 de junio de este año. El domingo pasado, en la capital de la República Centroafricana, se celebró la «acción de la gracia». Al mismo tiempo, en otros muchos países se celebraron servicios religiosos por la paz en la República Centroafricana. Esta Jornada internacional de oración fue iniciada por la orden carmelita en Italia, que tiene cinco misiones en la República Centroafricana. También la fundación católica internacional «Ayuda a la Iglesia Necesitada» invitó a fieles de todo el mundo a rezar (ver noticia aquí) durante dicha jornada por las personas de este país, que se hunde en medio de la violencia y el caos.