«Ustedes saben que me dan miedo los cristianos quietos. Acaban como agua estancada», pero también los que «creen que saben todo». Es lo que escribió Papa Francisco en una carta dirigida a monseñor Armando José María Rossi, obispo de Concepción (en la provincia de Tucumán), en ocasión de los 50 años de la diócesis argentina, en la que el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio predicaba los ejercicios espirituales para el clero diocesano.
El Papa, según indicó “Il Sismografo”, después del recuerdo de los días en los que predicó los ejercicios espirituales, ahora desea, según lo que escribió en su carta, «extender la mirada y abrir el corazón a todos los fieles... para unirme a cada uno de ustedes en estas celebraciones». Papa Francisco subrayó tres ideas: «Caminar, dejarse discipular y anunciar». Con respecto al “caminar”, indicó que «me dan miedo los cristianos quietos. Acaban como el agua estancada».
Después el Papa habló sobre “dejarse discipular”, dejarse transformar en un discípulo de Cristo: «también me dan miedo los que creen que saben todo, los sapientes, que no se dan cuenta de que, poco a poco, cierran sus corazones al Señor y acaban concentrados en sí mismos. Se podrían llamar cristianos con y para sí mismos».
«Cuando se encuentra a Jesús –añadió Francisco– se vive el estupor y se siente la necesidad de buscarlo en la oración, en la lectura de los Evangelios. Se siente la necesidad de adorarlo, de conocerlo y, por lo tanto, la necesidad de anunciarlo. He aquí la última palabra: anunciar, es decir ser misioneros, llevar el nombre, las enseñanzas y los gestos de Jesús a los hermanos». El cristiano, pues, «camina, se deja transformar en discípulo y anuncia. No se queda quieto. Sale de sí mismo para anunciar la Buena Noticia de Jesús a los hermanos».
La diócesis de Concepción celebró este lunes sus bodas de oro con una fiesta que reunió a más de 15.000 peregrinos venidos de distintas localidades del sur de la provincia de Túcuman. Luego de cantar y rezar a la Virgen patrona, la Inmaculada Concepción, partieron en procesión hasta el estadio del Concepción Fútbol Club, donde el obispo local, monseñor José María Rossi presidió una misa concelebrada con diferentes obispos y sacerdotes. La celebración se vio fuertemente marcada por el impacto que generó la elección del papa Francisco y el llamado a salir a evangelizar.