"Es absurdo. Los islamistas están desahogando su rabia sobre nosotros, pero los cristianos no fueron los únicos que se manifestaron. Por lo menos 33 millones de egipcios pidieron la renuncia del presidente Morsi". Lo afirmó a Ayuda a la Iglesia Necesitada el obispo copto-católico de Assiut, monseñor Kyrillos William Samaan, al protestar por los ataques en contra la comunidad copta egipcia.
"Fueron atacados numerosos edificios religiosos -indicó el obispo- y en la ciudad de Sohag, los extremistas incluso izaron una bandera de Al Waeda en la Iglesia de San Jorge". En estos días, y en particular el pasado 14 de agosto, fueron atacadas unas 30 Iglesias, según Ayuda a la Iglesia Necesitada, sobre todo en Assiut, una de las diócesis más afectadas. Los islamistas también destruyeron el monasterio del Buen Pastor, varias tiendas de cristianos y la librería de la organización protestante Bible Society. Durante los atentados, como sea, explicó, muchos musulmanes marchaban hombro a hombro con los coptos, por lo que monseñor William interpreta este gesto de solidaridad como una señal de esperanza: "Este es el verdadero Egipto: cristianos y musulmanes unidos".
"Ayer por la noche hubo muchas manfestaciones de la Hermandad Musulmana; hubo violencia no solo en las Iglesias, también en las instituciones, incendiaron estaciones de policía. Cuarenta Iglesias -recordó el padre Greiche, portavoz del episcopado egipcio, a la Radio Vaticana-, de las cuales 10 son católicas y 30 ortodoxas, protestantes y greco-ortodoxas, fueron atacadas o incendiadas, cuando no arrasadas…". El portavoz del episcopado egipcio considera que "no será fácil llegar a la reconciliación, porque la Hermandad Musulmana y todos los partidos musulmanes no se están empeñando en la búsquedade una solución política… La gente quiere un Egipto pacífico, mientras un pequeño grupo está difundiendo violencia y terror, incluso en las pequeñas localidades del Alto Egipto".
Mientras tanto, el Gran imán de al-Azhar, la sede del centro teológico sunita más importante y que tiene sede en El Cairo, condenó con fuerza durante el sermón de hoy los ataques en contra de las Iglesias cristianas "y la persecución en contra de los coptos", acusados por la Hermandad Musulmana de haber sido los artífices de las protestas en contra del expresidente islámico Morsi. El sermón fue transmitido en vivo por la televisión estatal egipcia.