El Cardenal Juan Luis Cipriani vuelve a criticar al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, mons. Gerhard L. Müller, por su apertura hacia la Teología de la Liberación. Müller, nombrado responsable del ex Santo Oficio en 2012 por Benedicto XVI, es autor de un libro escrito a cuatro manos con Gustavo Gutiérrez, “padre” de la Teología de la Liberación, cuya traducción acaba de ser publicada en Italia (“Dalla parte dei poveri. Teologia della liberazione, teologia della Chiesa”, Edizioni Messaggero Padova/Emi). Un volumen que recibi’o mucho espacio incluso en las páginas de “L’Osservatore Romano”. En septiembre, el mismo Gutiérrez se reunió con Papa Francisco.
Cipriani, arzobispo de Lima y primer cardenal de una diócesis perteneciente al clero del Opus Dei, hace algunas semanas había criticado al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe con respecto a sus posturas sobre la Teología de la Liberación. Y el purpurado peruano no ha cambiado de opinión, como demuestra esta entrevista.
Cipriani, al responder a una pregunta sobre sus anteriores declaraciones, confirmó: «Y lo vuelvo a calificar de ingenuo. Gustavo Gutiérrez concelebró misa con el Papa junto con otros 25 sacerdotes. Al final de la misa, el Papa los saluda a todos, y eso es lo que hizo con Gustavo Gutiérrez. No inventemos unas audiencias y una reconciliación».
El entrevistador hizo también una alusión a una de las respuestas del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a quien no importaría «ser ingenuo», pero afirmaría la necesidad de «reconcilar» a los «partidos» que hay dentro de la Iglesia. « No estoy de acuerdo en la afirmación de que en la Iglesia hay partidos. Creo que se ha equivocado. Monseñor Müller es el encargado de defender la sana doctrina de la fe en la Iglesia, por tanto tiene que dejar esa ingenuidad y ser más prudente. Se lo digo con toda humildad».
Y, a propósito de la reciente decisión de Papa Francisco, que confirmó a Müller como prefecto para la Doctrina de la Fe, Cipriani observó: «Sabe de teología y está haciendo las obras completas de Ratzinger, es un hombre académico que ha estado unido al mundo universitario. Nadie duda de su capacidad intelectual».
Por Andrés Tornielli