“Pedimos un esfuerzo común para preservar nuestras tierras cultivables, las aguas y las reservas forestales de la destrucción”. Los obispos de Ghana se manifiestan “en contra de la deforestación, de las mineras ilegales y los incendios que destruyen el manto arbóreo”. Es lo que escribieron en la última carta pastoral, difundida en ocasión del final del Año de la Fe.
El obispo de Konongo-Mampong y presidente de la Conferencia Episcopal de Ghana, Joseph Osei-Bonsu, firma un documento (“La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana en Ghana”) que analiza todos los ámbitos de la vida social y religiosa del país, con una especial atención por los temas ambientales.
“En cuanto colaboradores de Dios, nosotros debemos administrar y no explotar el ambiente, que debe ser tratado con juicio y responsabilidad hacia las generaciones futuras”. Los obispos exhortan a los pastores y a los líderes tradicionales a que defiendan sus territorios y a las comunidades que viven en ellos.
En África está muy difundido el fenómeno del “land grabbing”: los terrenos locales son explotados por transnacionales que pagan poco los productos de grandes cantidades de terreno cultivados, a menudo con cultivos genéticamente modificados, para los mercados occidentales.Los obispos invitan a los gobernantes a no dejarse engañar: “Nosotros les suplicamos que pongan mucha atención en la disposición de las tierras que administran en nombre del pueblo. Consideren con atención las necesidades de las generaciones del futuro. La práctica de alquilar o vender la tierra puede provocar conflictos que debemos evitar cueste lo que cueste”.
La población local también debe comprometerse en la protección del ambiente: “respeten la ley y estén conscientes de los daños que podrían provocar a las generaciones presentes y futuras de este país”.Los obispos de Ghana subrayan la importancia de una nueva evangelización para una tierra en la que los valores como la acogida y el respeto, parte integral de la cultura local, ahn ido dejando de ser considerados, así como la importancia de la familia.
El documento también denuncia el fenómeno de la corrupción y advierte a la población ante los engaños de las divisiones étnicas, “que se están difundiendo como un cáncer por nuestras ciudades y aldeas”.“La fe cristiana llegó a las orillas de Ghana hace más de 500 años”, recuerdan los obispos. Sin embargo, en África todo cambia com demasiada velocidad: “Al inicio del tercer milenio, hay una necesidad urgente de replantear la fe a los hombres y a las mujeres de hoy con un renovado celo”.