Entre el año 2000 y el 2011 la proporción de niñas que van a la escuela pasó en Etiopía del 41% al 83% y del 35% al 78% en Angola. En todo el continente, un promedio del 78% de las niñas —frente al 83% de los niños—, acude regularmente a la escuela. Son datos del Informe de Bienestar Infantil del 2013, publicado por The African Child Policy Forum (Foro de Política Infantil Africana), una institución africana de investigación de políticas de infancia en el continente. El estudio, que muestra mejoras significativas en la disminución de la mortalidad infantil y otros avances en los últimos años, fue realizado tras recopilar y analizar datos en 52 países.
El informe de referencia de la organización muestra que el continente es ahora un lugar mejor para los niños que hace cinco años. También compara los niveles de mejoría en los distintos países y concluye que los mayores logros se consiguieron gracias una mayor voluntad política más allá de los recursos que tuvieran los gobiernos. Los más destacados fueron Sudáfrica, Túnez, Egipto, Cabo Verde, Ruanda, Lesoto, Argelia, Suazilandia y Marruecos; entre los peores: Chad, Eritrea, Zimbabue, la República Centroafricana, Camerún, la República Democrática de Congo y Mauritania.
Los países en los que se ha reducido más la mortalidad infantil han sido Ruanda y Liberia, que en solo tres años la consiguieron limitar hasta la mitad aproximadamente. Gambia subió en la clasificación de manera significativa —29 posiciones— gracias a que entre 2005 y 2011 casi duplicó sus gastos en educación y salud, además de elevar la edad mínima de responsabilidad penal y del matrimonio para adecuar sus normas a los estándares internacionales. Entre los países que más empeoraron están Namibia, Níger, Kenia, Mauritania y la RDC, precisamente por las reducciones de gasto público en salud y educación.
"Cada vez más gobiernos están destinando una proporción mayor de sus presupuestos a los sectores que afectan directamente a los niños, como la salud y la educación; y la mayoría de los gobiernos están dando pasos para mejorar la protección jurídica de los niños de cara a los abusos y la explotación", dijo Joaquim Chissano, ex presidente de Mozambique al comentar los resultados.
A pesar de los avances, en África siguen muriendo muchos niños por causas evitables y demasiados siguen sin tener sus necesidades cubiertas.
El índice de bienestar infantil se basa en 44 indicadores que sirven para medir el compromiso de los gobiernos para proteger a los niños, como contar con sus necesidades y su propia participación en los asuntos que les afectan.
Una noticia positiva sobre la infancia en África es la reciente ratificación de Sudán del Sur de la Convención de los Derechos de los Niños de Naciones Unidas.