En una carta a todos los miembos de la Legión de Cristo, el padre Sylvester Heereman expuso hoy por la tarde, después de que el cardenal O’Malley anunciara la creación de una comisión especial para la tutela de los niños en la Santa Sede, los avances y las líneas guía que ha adoptado la congregación en relación con la transparencia en los casos de abuso sexual por parte de sus miembros, así como en la prevención de estos dramáticos episodios.
Sin dejar de tener presente la oscura figura de su fundador, Marcial Maciel Degollado, como advertencia sobre el sufrimiento y las heridas que provoca esta plaga, los legionarios se preparan también para el próximo Capítulo general, que se llevará a cabo en enero del año que viene. Por ello el nuevo vicario general consideró oportuno exponer las acciones emprendidas por las autoridades de la Congregación para prevenir los abusos y colaborar con las autoridades civiles en absoluta transparencia. «El gobierno general de la Legión–escribe el padre Heereman–, ha impulsado que en todos los lugares en donde estamos presentes se pongan medios para proteger la integridad de los menores confiados a nuestro cuidado pastoral y para responder con prontitud y profesionalidad a cualquier denuncia».
La congregación está haciendo todo lo posible para responder al llamado de la Santa Sede (expresado tanto durante el Pontificado de Benedicto XVI como en lo que va del de Francisco) a contrarrestar con mayor decisión los crímenes de los abusos sexuales. El padre Heereman explicó que a lo largo de los últimos años se han implementado programas muy precisos para mantener ambientes seguros que incluyen revisiones de sus instalaciones, formación y capacitación de los miembros de la congregación y la adopción de un estricto código de conducta, pero, indicó, «la prevención de futuros incidentes y la sanación a las víctimas (conocidas y desconocidas que pueda haber) constituyen nuestra prioridad. Por eso, a veces será necesario que los superiores de la congregación den a conocer el hecho de una denuncia recibida y también los resultados de una investigación».
Y es justamente lo que ha hecho hoy por la tarde el director territorial de la Legión en Norteamérica, el padre Luis Garza, que informó sobre el caso en el que está implicado el padre Guillermo Izquierdo, de 85 años, que abusó de un novicio en Cheshire, CT, Estados Unidos, durante la década de los años 90. Además de informar a las autoridades locales, la Legión encargó a Praesidium, Inc. una investigación independiente que concluyó en agosto de 2013. Las conclusiones fueron presentadas y analizadas cuidadosamente por el consejo de revisores para casos de abusos de la Legión del Territorio de Norteamérica en octubre de 2013.
«Después de revisar esta información, no tenemos motivo para dudar que tuvo lugar un abuso sexual de un menor», dijo el padre Garza, que además informó sobre lo sucedido a la Congregación para la Doctrina de la Fe. A final de cuentas, el octogenario pederasta dejó de ejercer su ministerio sacerdotal en 2008 y se le diagnosticó un estado avanzado de demencia senil, por lo que será trasladado a una residencia de ancianos.
«A pesar de lo dolorosas que son estas noticias –concluyó Garza–, sabemos que compartirlas adecuadamente constituye un paso necesario en el proceso de sanación y en la protección de aquellos que están bajo nuestro cuidado pastoral», por lo que «quiero asegurar de nuevo a todos los miembros de nuestra congregación, a sus padres y a todos sus familiares, que la Legión de Cristo está decididamente comprometida a ofrecer ambientes seguros en nuestros colegios, seminarios y en las actividades juveniles que organizamos».