Los centros penitenciarios son para rehabilitar a las personas. Una vez más el Papa interviene, al encontrarse con el Procurador Penitenciario de la Argentina, Francisco Mugnolo, sobre las condiciones de los detenidos para subrayar la importancia de «un sano garantismo».
«Yo llamo a los penales desde acá y me dicen que no pueden abrir las ventanas con el calor que hace ¿Estan todos locos?», contó Francisco en el diálogo, confirmando sus llamados telefónicos a detenidos en Argentina.«Por favor hagan algo, no tienen garantías. Los penales están hechos para rehabilitar, pero si los tenemos encerrados los arruinamos. Que tengan deportes, que se sientan gente», pidió el obispo de Roma al procurador penitenciario.
«Frente a las reacciones represivas y la situación de los presos argentinos, manifestó su gran preocupación y reclamó una política penitenciaria producto de un sano garantismo, instando a la Procuración Penitenciaria a asegurar la defensa de los derechos humanos dentro de las cárceles», explicó el Procurador en un comunicado de prensa.