El 7 de julio el Papa celebrará una misa con algunas víctimas de curas pedófilos. En principio se había hipotizado con una fecha a principios de junio. Se tratará de una de las misas diarias matutinas que el Pontífice argentino celebra en su residencia, en la Casa de Santa Marta, a la cual han sido invitados, además de otros fieles, algunas personas (deberían ser seis o siete, todas europeas) que han sufrido abusos sexuales por parte de sacerdotes siendo niños.
Fue Jorge Mario Bergoglio en persona el encargado de anunciar esta iniciativa hablando con los periodistas durante el vuelo de retorno de Tierra Santa: “Próximamente habrá una Misa en Santa Marta con algunas personas que han sufrido abusos, y después habrá una reunión con ellos”, dijo el Papa, que comparó después la pedofilia del clero con una “misa negra” (“Este sacerdote debe llevar a este niño, esta niña, este chico, esta chica a la santidad; y este chico, esta niña se fía, y éste, en lugar de llevarles hacia la santidad, abusa de ellos”) y confirmó la línea de “tolerancia cero”.
La fecha ha sido elegida porque a principios de julio, del 1 al 4, tendrá lugar en el Vaticano la quinta reunión del consejo de los ocho cardenales que trabajan con el Papa en la reforma de la Curia y del gobierno de la Iglesia mundial. Aprovechando la presencia en Roma del arzobispo de Boston, Sean O'Malley, uno de los miembros del llamado C8 así como coordinador de la comisión que el Papa ha creado para tutelar los menores, el domingo 6 de julio se celebrará una reunión informal de trabajo sobre este nuevo organismo. Y la mañana siguiente, la misa en Santa Marta con algunas víctimas de curas pedófilos. Joseph Ratizinger se entrevistó con grupos de víctimas de curas pedófilos en sus distintos viajes al extranjero.
A principios de octubre la comisión para la tutela de los menores, creada el pasado mes de diciembre, volverá a reunirse. Entonces está previsto que lleguen a un acuerdo sobre las cuestiones abiertas en estos meses en los que está trabajando esta comisión: la redacción de los estatutos, la definición de la estructura (será elegida, por ejemplo, una sede y una secretaría de la comisión) y la integración de la comisión con otros miembros (hasta el momento, por ejemplo, faltan representantes de África y Asia).
Los miembros del grupo inicial de la comisión son: la francesa Catherine Bonnet, estudiosa de psicología y psiquiatra; la irlandesa Marie Collins, representante de las víctimas de los abusos (entre los nuevos miembros podría estar también otra víctima); la inglesa Sheila Hollins, docente de psiquiatría; el jurista italiano Claudio Papale; la ex primera ministra y ex embajadora polaca Hanna Suchocka; el jesuita alemán Hans Zollner, estudioso de la cuestión y decano de la facultad de psicología de la Universidad Gregoriana; el jesuita argentino Humberto Miguel Yáñez, director del departamento de teología moral de la Universidad Gregoriana y ex profesor en el seminario de San Miguel de Buenos Aires, cuyo rector fue Jorge Mario Bergoglio; y, finalmente, el cardenal O'Malley.