Un «crimen execrable e inaceptable». Esta fue la primera reacción de la Santa Sede después de que fueran encontrados los cuerpos sin vida de los tres chicos israelíes secuestrados hace 18 días. El padre Federico Lombardi, director de la Sala de prensa vaticana, afirmó que «la noticia del asesinato de los tres jóvenes israelíes desaparecidos es terrible y dramática.
El asesinato de personas inocentes es siempre un crimen execrable e inaceptable y representa un obstáculo gravísimo en el camino hacia esa paz por la que, incansablemente, tenemos que seguir comprometiéndonos y rezando. La violencia llama a otra violencia y alimenta el círculo mortal del odio».
El Pontífice fue informado inmediatamente de la noticia. «El Papa Francisco se une al dolor inenarrable de las familias golpeadas por esta violencia homicida y al dolor de todas las personas afectadas por las consecuencias del odio y pide a Dios que inspire a todos pensamientos de comprensión y de paz». Este fue el trágico desenlace de este caso, y las reacciones que representarán un duro golpe contra los esfuerzos para superar el «círculo mortal del odio» que había tratado de impulsar Papa Francisco con su viaje a Tierra Santa y con el encuentro de oración por la paz en el Vaticano con Shimon Peres y Mahmous Abbas en los jardines vaticanos.