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El Testigo Fiel
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Documentación: León Magno, papa y doctor de la Iglesia
Memoria de san León I, papa y doctor de la Iglesia, que, nacido en Etruria, primero fue diácono diligente en la Urbe, y después, elevado a la cátedra de Pedro, mereció con todo derecho ser llamado «Magno», tanto por apacentar a su grey con una exquisita y prudente predicación como por mantener la doctrina ortodoxa sobre la encarnación de Dios, valientemente afirmada por los legados del Concilio Ecuménico de Calcedonia, hasta que descansó en el Señor en Roma, donde, en este día, tuvo lugar su sepultura en San Pedro del Vaticano.

La ascensión de Cristo es nuestra propia exaltación

fuente: Sermones (Sermón 73 Sobre la Ascensión, 3-5: CCLA, 452-454)
Se utiliza en: Miércoles, VI semana de Pascua (par)

Aquellos días, amadísimos hermanos, que transcurrieron entre la resurrección del Señor y su ascensión no fueron infructuosos, sino que en ellos fueron reafirmados grandes misterios y reveladas importantes verdades.

En el transcurso de estos días fue abolido el temor de la muerte funesta y proclamada la inmortalidad, no sólo del alma, sino también del cuerpo. En estos días, mediante el soplo del Señor, todos los apóstoles recibieron el Espíritu Santo; en estos días le fue confiado al bienaventurado apóstol Pedro, por encima de los demás, el cuidado del aprisco del Señor, después de que hubo recibido las llaves del reino.

Durante estos días, el Señor se juntó, como uno más, a los dos discípulos que iban de camino y los reprendió por su resistencia en creer, a ellos, que estaban temerosos y turbados, para disipar en nosotros toda tiniebla de duda. Sus corazones, por él iluminados, recibieron la llama de la fe y se convirtieron de tibios en ardientes, al abrirles el Señor el sentido de las Escrituras. En la fracción del pan, cuando estaban sentados con él a la mesa, se abrieron también sus ojos, con lo cual tuvieron la dicha inmensa de poder contemplar su naturaleza glorificada.

Por tanto, amadísimos hermanos, durante todo este tiempo que media entre la resurrección del Señor y su ascensión, la providencia de Dios se ocupó en demostrar, insinuándose en los ojos y en el corazón de los suyos, que la resurrección del Señor Jesucristo era tan real como su nacimiento, pasión y muerte.

Por esto, los apóstoles y todos los discípulos, que estaban turbados por su muerte en la cruz y dudaban de su resurrección, fueron fortalecidos de tal modo por la evidencia de la verdad que, cuando el Señor subió al cielo, no sólo no experimentaron tristeza alguna, sino que se llenaron de gran gozo.

Y es que en realidad fue motivo de una inmensa e inefable alegría el hecho de que la naturaleza humana, en presencia de una santa multitud, ascendiera por encima de la dignidad de todas las creaturas celestiales, para ser elevada más allá de todos los ángeles, por encima de los mismos arcángeles, sin que ningún grado de elevación pudiera dar la medida de su exaltación, hasta ser recibida junto al Padre, entronizada y asociada a la gloria de aquel con cuya naturaleza divina se había unido en la persona del Hijo.

Otras lecturas del mismo autor

María, antes de concebir corporalmente, concibió en su espíritu - [(Sermón 1 en la Natividad del Señor, 2.3. PL 54,191-192)]
En Pedro permanece lo que Cristo instituyó - [(Sermón 3 en el aniversario de su consagración episcopal, 2-3: PL 54,145-146)]
La Iglesia de Cristo se levanta sobre la firmeza de la fe de Pedro - [(Sermón 4 en el aniversario de su consagración episcopal, 2-3; PL 54,149-151)]
Purificación espiritual por el ayuno y la misericordia - [(Sermón 6 sobre la Cuaresma, 1-2: PL 54,285-287)]
El misterio de nuestra reconciliación - [Carta a Flaviano (Carta 28,3-4 PL 54,763-767)]
El misterio de nuestra reconciliación - [Cartas (Carta 31, 2-3: PL 54, 791-793)]
Somos templo del Dios vivo - [De los tratados sobre el ayuno cuaresmal (1.2.3.4: CCL 138A, 252.253.254.255)]
Los días que transcurrieron entre la resurrección del Señor y su ascensión - [Sermón 1, sobre la Ascensión del Señor (2-4: PL 54, 395-396)]
Reconoce la dignidad de tu naturaleza - [Sermón 7 en la Natividad del Señor 2,6]
La cruz de Cristo, fuente de todas las gracias - [Sermón 8 sobre la pasión del Señor 6-8]
Dios ha manifestado su salvación en todo el mundo - [Sermón en la Epifanía del Señor 3,1-3.5]
Reconoce, cristiano, tu dignidad - [Sermón en la Natividad del Señor 1,1-3]
El nacimiento del Señor es el nacimiento de la paz - [Sermón en la Natividad del Señor 6,2-3.5]
Cristo vive en su Iglesia - [Sermón sobre la Pasión 12,3,6-7]
Meteré mi ley en su pecho - [Sermón sobre las bienaventuranzas (Sermón 95, 1-2: CCL 138A, 582-584)]
Dichosos los pobres en el espíritu - [Sermón sobre las bienaventuranzas (Sermón 95, 2-3: CCL 138A, 584-585)]
La dicha del reino de Cristo - [Sermón sobre las bienaventuranzas (Sermón 95, 4-5: CCL 138A, 585-587)]
Feliz el alma que ambiciona este manjar - [Sermón sobre las Bienaventuranzas (Sermón 95, 6-7: CCL 138A, 587-588)]
Mucha paz tienen los que aman tu nombre, Señor - [Sermón sobre las Bienaventuranzas (Sermón 95, 8-9: CCL 138 A, 588-590)]
La sabiduría cristiana - [Sermón sobre las bienaventuranzas 95,6-8]
Mucha paz tienen los que aman tus leyes - [Sermón sobre las bienaventuranzas 95,8-9]
Demos gracias por la divina economía - [Sermones (73, 1-2: CCL 138 A, 450-452)]
Cual sea el trabajo de cada uno, tal será su ganancia - [Sermones (Serm. 92, 1.2.3: PL 54, 454-455)]
Del bien de la caridad - [Sermones (Sermón 10, 3-5 sobre la Cuaresma: PL 54, 299-301)]
Contemplación de la pasión del Señor - [Sermones (Sermón 15, 3-4 sobre la Pasión del Señor: PL 54, 366-367)]
La Ascensión del Señor alimenta nuestra fe - [Sermones (Sermón 2 Sobre la ascensión, 1-4: PL 54, 397-399)]
Entended el misterio de un amor tan grande - [Sermones (Sermón 2, 3-5 en la resurrección del Señor: CCL 138A, 443-446)]
El especial servicio de nuestro ministerio - [Sermones (Sermón 4,1-2: PL 54,148-149)]
En la inmolación de Cristo está la verdadera Pascua y el único sacrificio - [Sermones (Sermón 60, 1-2, sobre la Pasión del Señor: CCL 138A, 363-365) ]
Pedro y Pablo, dos vástagos plantados por Dios - [Sermones (Sermón 82, en el natalicio de los apóstoles Pedro y Pablo, 1,6-7: PL 54,426-428)]
Por el camino del amor, también nosotros podemos ascender hasta Cristo - [Sermones (Trat. 74, 5: CCL 138 A, 459-461)]
La cruz de Cristo, fuente de todas las bendiciones y origen de todas las gracias - [Tratado sobre la Pasión del Señor (Tratado 59, 4-6: CCL 138A, 354-359)]
Y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios - [Tratados (Tratado 36 ,1-2 CCL 138, 195-196)]
Lo que fue visible en nuestro Redentor, ha pasado a los ritos sacramentales - [Tratados (Tratado 74, 1-2: CCL 138A 455-457)]
El momento es apremiante - [Tratados (Tratado 90, 2-3: CCL 138A, 558-561)]
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