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El Testigo Fiel
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Documentación: Concilio Vaticano II

La Iglesia, sacramento visible de la unidad

fuente: Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia (Núm. 9)
Se utiliza en: Lunes, V semana de Cuaresma (par)
Jueves, V semana de Cuaresma (lecc. único)

Mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva... Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo... Todos me conocerán, desde el pequeño al grande -oráculo del Señor-. Alianza nueva que estableció Cristo, es decir, el nuevo Testamento en su sangre, convocando un pueblo de entre los judíos y los gentiles, que se congregara en unidad, no según la carne, sino en el Espíritu, y constituyera el nuevo Pueblo de Dios.

Pues los que creen en Cristo, renacidos de germen no corruptible, sino incorruptible, por la palabra de Dios vivo, no de la carne, sino del agua y del Espíritu Santo, son hechos por fin una raza elegida, un sacerdocio real, una nación consagrada... que antes era «no pueblo» y ahora es «Pueblo de Dios».

Ese pueblo mesiánico tiene por cabeza a Cristo, que fue entregado por nuestros pecados y resucitó para nuestra salvación, y ahora, después de haber conseguido un nombre que está sobre todo nombre, reina gloriosamente en los cielos.

Tiene por ley el mandato de amar como el mismo Cristo nos amó. Tiene, por último, como fin, la dilatación del Reino de Dios, iniciado por el mismo Dios en la tierra, hasta que sea consumado por él mismo al fin de los tiempos, cuando se manifieste Cristo, nuestra vida, y la creación misma se vea liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Este pueblo mesiánico, por tanto, aunque de momento no abarque a todos los hombres, y no raras veces aparezca como una pequeña grey es, sin embargo, el germen más firme de unidad, de esperanza y de salvación para todo el género humano.

Constituido por Cristo para comunión de vida, de caridad y de verdad, es empleado también por él como instrumento de la redención universal, y es enviado a todo el mundo como luz del mundo y sal de la tierra.

Y así como al pueblo de Israel según la carne, peregrino en el desierto, se le llama ya Iglesia, así al nuevo Israel, que va avanzando en este mundo hacia la ciudad futura y permanente, se le llama también Iglesia de Cristo, porque la adquirió con su sangre, la llenó de su Espíritu y la proveyó de medios aptos para una unión visible y social.

La congregación de todos los creyentes, que miran a Jesús como autor de la salvación y principio de la unidad y de la paz, es la Iglesia convocada y constituida por Dios, para que sea sacramento visible de esta unidad salutífera para todos y cada uno.

Otras lecturas del mismo autor

Cristo, plenitud de la revelación - [Constitución dogmática Dei Verbum, sobre la divina revelación (Núms. 3-4)]
Yo salvaré a mi pueblo - [Constitución dogmática Lumen Gentium (Núms. 2 y 16)]
Cristo ha hecho partícipes de su consagración y de su misión a los obispos por medio de los apóstoles - [Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia (c. III, n. 28)]
Somos hijos de Dios y constituimos una familia en Cristo - [Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia (Cap. 7, 50-51)]
La Iglesia es en Cristo como un sacramento o señal de la íntima unión con Dios - [Constitución dogmática Lumen gentium, sobre la Iglesia (Núms. 1-3)]
Yo soy el alfa y la omega, el primero y el último - [Constitución pastoral Gaudium et spes (núm. 40.45)]
La esperanza de la tierra nueva - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núm. 39)]
Santidad del matrimonio y de la familia - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núm. 48)]
Naturaleza de la paz - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núm. 78)]
El misterio de la muerte - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núms. 18.22)]
Sobre la actividad humana en todo el mundo - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núms. 33-34)]
La actividad humana - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (Núms. 35-36)]
Que toda la actividad del hombre se purifique en el misterio pascual - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núms. 37-38)]
Necesidad de inculcar sentimientos que llevan a la paz - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núms. 82-83)]
Papel de los cristianos en la construcción de la paz - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núms. 88-90)]
Las preguntas más radicales del género humano. - [Constitución pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual (núms. 9-10)]
La economía de la salvación - [Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la sagrada liturgia (núm. 5-6)]
La Iglesia sigue a su único esposo, Cristo - [Del Decreto Perfecta caritatis, sobre la adecuada renovación de la vida religiosa (Núms. 1.5.6.12)]
Id y haced discípulos de todos los pueblos - [Del Decreto Ad gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia (Núms. 4-5)]
Hay que anunciar, con toda libertad, el misterio de Cristo - [Del Decreto Ad gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia, 23-24]
Disponibles para toda obra buena - [Del Decreto Christus Dominus, sobre el deber pastoral de los obispos en la Iglesia, 12-13.16]
Vocación de los presbíteros a la perfección - [Del Decreto Presbyterorum ordinis, sobre el ministerio y la vida de los presbíteros,12]
El Espíritu Santo enviado a la Iglesia - [Lumen Gentium 4 y 12]
María, tipo de la Iglesia - [Lumen Gentium 63-65]
Cristo está presente en su Iglesia - [Sacrosanctum Concilium 7-8.106]
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