
Esta Navidad se cumplen 800 años de la noche en que san Francisco de Asís hizo el primer belén en la gruta de Greccio, y junto al cual ofició como diácono y predicó en la misa de la noche, ante los pastores y habitantes de la zona. El diseño del belén de Pza. San Pedro de este año evoca ese momento, y en él podemos ver a San Francisco, con hábito franciscano y con su vestidura ministerial de diácono.
Los personajes, de tamaño natural, son figuras de terracta pintadas.
El pino proviene del Piamonte. El obispo de Saluzzo, monseñor Cristiano Bodo, subraya el honor de haber podido donar el abeto que iluminará la plaza de san pedro durante las fiestas. Cuenta la historia del entorno del que proviene una belleza única, rica en bosques, verdes, senderos marcados por pequeñas capillas votivas. "En esta tierra, dice, han nacido y crecido personas esenciales laboriosas, vinculadas a su territorio, dedicadas al bien común, han nacido diversas vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal. El árbol representa una Iglesia local pequeña pero animada por el mismo espíritu que anima a la Iglesia universal." El árbol, símbolo de la vida permanece aquí, añade, para desear a todos una Navidad verdadera, atrae a Jesús luz y vida del mundo, haciéndole sentir necesario a la humanidad a menudo sin alegría.