Análisis Digital, 20/02/06 - La violencia musulmana por la publicación de las viñetas sobre la figura de Mahoma se extiende por África, sin síntomas de que vaya a remitir la crisis internacional. En esta ocasión, las revueltas para protestar por la publicación de las caricaturas ha llegado a Nigeria, donde fallecieron al menos 16 personas en una violenta manifestación, que se está cebando también con los cristianos en territorios islámicos, y que se encuentran en situación de minoría.
Las protestas, recrudecidas en fanatismo, alcanzó a iglesias católicas y comercios propiedad también de fieles católicos. Las autoridades policiales nigerianas arrestaron a más de 115 personas en Maiduguri, la capital del Estado de Borno, por la quema de 15 templos cristianos, así como otros 105 manifestantes arrestados en Katsina.
La ola de violencia ha generado una crisis diplomática internacional, ya que países como Dinamarca o Noruega, los primeros que reprodujeron las viñetas, han tenido que retirar al personal de sus embajadas porque no podían garantizar su seguridad.
La última consecuencia de esta crisis se produjo ayer en Dinamarca, tras la retirada temporal de su embajador en Pakistán, Bengt Wigotski, dos días después de que la delegación danesa en Islamabad cerrase sus puertas porque, según informó el Ministerio de Exteriores de Dinamarca, “bajo las actuales condiciones no puede desempeñar su trabajo”, en alusión a la violencia desatada por la publicación de las viñetas.
Otra de las consecuencias más recientes se produjo el pasado sábado en Italia, donde su ministro para las Reformas, Roberto Calderoli, presentó su dimisión, a instancia del propio Silvio Berlusconi, por mostrar públicamente en la televisión una de las caricaturas de la polémica estampada en su camiseta. Con este gesto, las autoridades del país le responsabilizan del asalto al Consulado italiano en la región Libia de Bengasi, que se cobró la vida de once manifestantes.