Forum Libertas, 06/10/06 -
Los niños españoles son los que practican menos ejercicio en horario extraescolar de toda la Unión Europea. Expertos de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) alertan de que en España a la edad de 13 años ya se adopta un estilo de vida sedentario, sobre todo en el caso de las niñas.
El abandono de la actividad física al acabar la enseñanza obligatoria es un hecho generalizado en toda Europa, pero en España alcanza unos datos estadísticos preocupantes.
Según un estudio elaborado por la SENC y, Kellogg's, más del 60 por ciento de los jóvenes españoles de 2 a 24 años no practica ningún ejercicio o lo hace menos de dos veces a la semana. En el caso de las chicas, este porcentaje se eleva al 75 por ciento.
El estudio Actividad física, presentado por los doctores Lluís Serra Majem y Javier Aranceta, presidente y secretario general respectivamente de la SENC y por Roberto Ruiz, Responsable del Departamento de Nutrición de Kellogg's, supone una actualización, en cuanto a datos de actividad física se refiere, del estudio Enkid (1999-2002), realizado en España sobre una muestra de más de 3.000 niños y jóvenes de 2 a 24 años.
Saltándose las recomendaciones :
Los expertos recomiendan que niños y adolescentes acumulen un mínimo de 60 minutos de actividad física (de al menos intensidad moderada) a lo largo del día. Sin embargo, los datos de dicho estudio reflejan que a la edad de 13 años los jóvenes se saltan las recomendaciones y adoptan un estilo de vida sedentario, sobre todo las chicas.
Así, el 70,3 por ciento de la niños de la Zona Centro (Madrid, Castilla la Mancha, Extremadura y Castilla y León) cumplen con las recomendaciones frente al 55,2 de las niñas de esta misma zona, siendo así, la zona centro, junto con la zona de Levante y noreste, donde más se adecua la actividad física a la recomendada.
Los autores de este estudio apuntan que se deberá trabajar sobre esta situación para luchar contra la obesidad infanto-juvenil, ya que, según el doctor Serra "el declive en la actividad física puede llegar a ser incluso más responsable del incremento de las tasas de obesidad infantil y juvenil que un aumento de la ingesta calórica".
En este sentido, el doctor Aranceta añadió que "a partir de ahora los padres, educadores y profesionales debemos preocuparnos no sólo por las calorías que los niños y jóvenes ingieren, sino de cómo las queman".
Según el estudio, los niveles de actividad física descienden con la edad. En general se observa un progresivo aumento de la actividad física hasta los 12-14 años de edad, momento en que se produce un descenso. Sin embargo, se produce un aumento del gasto energético con la edad, tanto en el tiempo libre como en el relacionado con la escuela o el trabajo.
Aumenta con la edad :
Asimismo, el sedentarismo aumenta de manera significativa con la edad, tanto en los hombres como en las mujeres. El 65 por ciento de los chicos y el 48 por ciento de las chicas de 14 a 18 años pasa 2 o más horas con actividades sedentarias.
En cuanto a nivel socioeconómico, cuanto más elevado mayor adhesión a las recomendaciones. En este sentido, el 58 por ciento de los chicos y chicas españoles de nivel socioeconómico alto cumple las recomendaciones sobre horas de inactividad física frente al 44 por ciento de los de nivel bajo.
Asimismo, el tamaño de la población también influye de una manera significativa en la actitud de las chicas, aunque no de los chicos. El 60 por ciento de las habitantes de grandes poblaciones cumple las recomendaciones de limitar las horas de sedentarismo frente al 50 por ciento de las de pequeñas poblaciones.
Igualmente, el nivel de estudios de la madre tiene un valor positivo en las horas de sedentarismo. Así, el 60 por ciento de los chicos y chicas cuyas madres tiene mayor nivel de estudios están menos de 2 horas realizando actividades sedentarias frente al 40 por ciento de la población cuyas madres tiene menos estudios, hecho especialmente remarcable en las chicas (61 por ciento respecto a 38 por ciento respectivamente).
Por regiones :
Además, la población infantil y juvenil que muestra un mayor gasto energético en el tiempo libre es la región centro (Comunidad de Madrid, Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura) y en la escuela/trabajo la región noreste (Cataluña, Aragón, Baleares). Los valores más bajos de gasto energético se dan en la región sur (Andalucía) en el tiempo libre y Canarias en el gasto asociado a la escuela/trabajo.
Las regiones geográficas con mayor porcentaje de población cumplidora en cuanto a las recomendaciones son la región centro para la población masculina (70 por ciento de cumplidores) y noreste para la femenina (57 por ciento) y las de menor cumplimiento son la región sur para hombres (46 por ciento) y Canarias para mujeres (31 por ciento).
Los españoles, los que menos
Según datos de población europea, los niños españoles son los europeos que practican menos ejercicio en horario extraescolar. Aunque los porcentajes varían ampliamente en los distintos países, en el grupo de edad de 15 años el 90 por ciento de los niños de Irlanda del Norte ó el 69 por ciento de los niños daneses practican ejercicio dos veces a la semana ó más. En España, este porcentaje alcanza apenas el 52 por ciento en el grupo de edad de 14 a 17 años.
Según el estudio, que analiza también la relación entre actividad física y obesidad, el incremento de las actividades sedentarias en el tiempo de ocio se ha descrito como un determinante fundamental del auge de la obesidad en la infancia y la adolescencia. En especial, el tiempo dedicado a ver la televisión es un factor decisivo, habiendo el mismo experimentado un incremento exponencial en los últimos años.
Los niños y niñas más activos en la escuela muestran un perfil de consumo alimentario semejante al descrito para aquellos que globalmente realizan más actividad física. No se observan diferencias en el consumo de lácteos, pero si para el consumo de cereales, embutidos y sobre todo en el consumo de frutas y bebidas sin alcohol.
Cuando se observa la relación entre el patrón de consumo alimentario y la práctica de actividad física se puede apreciar, en conjunto, mayores consumos de lácteos, cereales, carnes, embutidos, frutas, verduras y bebidas sin alcohol, según el estudio.
Así, los niños y jóvenes españoles que realizan mayores niveles de actividad física realizan ingestas más altas de minerales como calcio, fósforo y magnesio y además, realizan consumos más altos de lácteos, cereales, carnes, embutidos, pescados, legumbres, frutas, verduras y bebidas sin alcohol.