Un estudio señala que el tabaco merma la capacidad de percibir e interpretar sonidos
J. F.
Madrid- Los adolescentes que fuman, o cuyas madres han fumado durante el embarazo, tienen un riesgo mayor de padecer problemas de audición y de entender lo que les dicen, tal y como revela un estudio de la Universidad de Yale (Estados Unidos), recogido en la revista «New Scientist».
La investigación, realizada entre 67 jóvenes, detectó que aquellos que estuvieron expuestos al tabaco tenían problemas para percibir e interpretar sonidos cuando había factores que los distrajeran.
El equipo de investigadores realizó una serie de escáneres en el cerebro de los adolescentes y comprobó que se producían cambios en la materia blanca, responsable de la transmisión de los mensajes. El caso es que los adolescentes que estuvieron expuestos al tabaco eran más propensos a tener más materia blanca.
Otras investigaciones anteriores habían demostrado que los chicos con la materia blanca más desarrollada tienen problemas para transmitir e interpretar los sonidos, porque esta materia se encuentra desconectada del resto del cerebro. Los investigadores creen que la sobreproducción responde al hecho de que la nicotina estimula un componente químico llamado «acetilcolina».
Los jóvenes, entre 13 y 18 años, debían reconocer palabras mientras eran distraídos con imágenes visuales o ruidos de fondo. Un 77 por ciento de los varones fumadores respondían correctamente, porcentaje que aumentaba al 85 por ciento entre los que no fumaban. La diferencia entre las chicas era del 84 al 90 por ciento. Resultados «bastante significativos», a decir de los investigadores.