Forum Libertas, 10/03/08
¡Tan cercanos y tan desconocidos! Podríamos decir esto de nuestros hermanos cristianos de Oriente, tanto de los que pertenecen a la Ortodoxia como de los que perteneciendo a la Iglesia Católica celebran su fe dentro de otros ritos distintos del latino.
Era urgente que apareciera en castellano un diccionario como este para ayudar a salvar una laguna que no tiene razón de ser. Lo ha hecho Montecarmelo, dentro de una colección que es un reto editorial y cultural. Su apuesta por las obras de gran envergadura, tato intelectual como editorial, merece el agradecimiento de todos los amantes de la teología.
El Diccionario enciclopédico del Oriente Cristiano, ha sido dirigido por el P. Farrugia, de conocida competencia y al amparo del Pontificio Instituto Oriental de Roma, pero también con la colaboración de expertos de todo el mundo.
Es un Diccionario elaborado con rigor y altísima competencia. Se percibe en la lectura de cada una de sus numerosas entradas El mismo director nos indica que podrían haberse añadido más dedicadas a patriarcas o monasterios, pero había que fijarse un límite. Pero, en las que están (no pocas) se intenta dar cabida a todas las corrientes y sensibilidades del Oriente cristiano.
Las columnas fundamentales del diccionario son la espiritualidad, la liturgia y la disciplina canónica. Los aspectos dogmáticos reciben menos atención, aunque se recogen las controversias cristológicas y peumatológicas de los primeros siglos y se da noticia del tema de la gracia (esencia y energías).
Para los que pertenecemos a la tradición latina es una fuente de conocimiento de muchos autores orientales (antiguos y modernos), de explicación de terminología propia de oriente, de información sobre las diferentes iglesias, espiritualidades y corrientes del cristianismo oriental.
Muchos términos técnicos y personajes, de los que hemos oído hablar pero no hemos conseguido información precisa nos son presentados en este diccionario por verdaderos expertos.
El Diccionario no omite dar noticia de publicaciones recientes dedicadas al oriente, de los distintos colegios existentes en Roma para cada uno de los ritos, de los teólogos ortodoxos más relevantes ni de las Facultades de Teología. Y eso es lo que pedimos a un diccionario: noticia fiable de los términos más comunes referidos a una región de la realidad.
La bibliografía que acompaña cada entrada nos indica un camino a seguir para quien desee o necesite profundizar en el estudio.
En apéndice se nos ofrece un Atlas de las Jerarquías católicas en Oriente. Los diferentes ritos, con sus patriarcados, metrópolis o eparquías nos son presentados en mapas muy legibles que nos permiten situar geográficamente a nuestros hermanos de oriente.
Sin duda estamos ante un gran trabajo que ayudará a conocer el Oriente Cristiano y a constatar la gran riqueza de la Iglesia y del cristianismo. La belleza de la liturgia oriental, su antropología, la mayor dependencia de los padres griegos, las escuelas teológicas, como la de Gregorio Palamás, el saber nacido de la oración y la experiencia en los monasterios,… se nos acerca a través de este volumen cuidadosamente elaborado y muy oportuno.
DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DEL ORIENTE CRISTIANO
Edgard G. Farrugia, S.J. (dir.)
Montecarmelo
Burgos 2007
740 páginas