Periodismo Digital, 25/03/08 - En imagen, una escena de la película "Cometas en el cielo". Dos muchachitos muy diferentes, pero inseparables amigos, transportan en Kabul, para el gran torneo, una cometa que, sobre un cielo muy azul, manejará incansable Hassan hasta que, una a una, vaya derribando a todas las demás, y sea, al fin, declarado vencedor. A su izquierda contemplamos al orgulloso Amír. Tendrán que separase muy pronto a causa de la guerra. Pero un día regresará con precipitación Amír a Afaganistán para reparar una criminal traición que veinte años antes había cometido con el bondadoso Hassan y que martirizaba implacablemente su conciencia.
Si os soy sincero, mi interés inicial, al sacar entrada para este film del que desconocía casi todo, era disfrutar la música del donostiarra Alberto Iglesias, nominado por segunda vez para el Óscar a la mejor banda sonora. Y realmente su trabajo es magnífico. Se ha especializado en música árabe y, con instrumentos poco conocidos, ha creado una atmósfera de exotismo y sensualidad que nunca olvidaré. Por cierto que, si pulsáis aquí y aquí escucharéis importantes pasajes de esa genial sinfonía (que sea en hora de baja audiencia, cuando no esté saturada de visitas la página)...
Khaled Hosseini, médico nacido en Afaganistán aunque residente en Estados Unidos, publicó en 2003 su primera novela "Cometas en el cielo", que pronto se convirtió en superventas, y ha dado origen a este film. Ha colaborado muy activamente en la realización de la película. "Era nuestro embajador -explica el productor William Horberg- en un mundo que todos desconocíamos." Los niños protagonistas fueron descubiertos haciendo casting por escuelas, orfanatos y parques de Kabul...
Cuando regresa Amir a Afganistán el ritmo deliciosamente contemplativo de la primera parte sobre la infancia de ambos personajes, se vuelve trepidante. La búsqueda de un hijo de Hassan por territorio talibán es muy peligrosa y se suceden acontecimientos muy dramáticos. (Hasta somos testigos de la lapidación de una mujer...).
Resumiento: se trata de un entretenido film de dos horas de duración, muy intenso en sentimientos, con nobles mensajes de solidaridad y sacrificio por el amigo. Muy recomendable