La Biblioteca Nacional de España acoge la exposición Códices de la Capilla Sixtina: manuscritos miniados en colecciones españolas y pone, por primera vez, a disposición del público, los manuscritos sixtinos recuperados por el cardenal Francisco de Lorenzana en 1798
Aunque historiadores y liturgistas sabían que Francisco de Lorenzana (1722 - 1804), arzobispo de Toledo, Primado de España y embajador ante la Santa Sede del rey Carlos IV, había adquirido en Roma 41 códices sixtinos (uno de ellos, perdido), desconocían que Toledo albergaba la mayoría de estos códices. Fue Francisco de Lorenzana quien los donó a la Biblioteca de la catedral primada, donde han permanecido hasta nuestros días.
Los manuscritos, procedentes de la sacristía de la Capilla Sixtina y pertenecientes a Papas y a catedrales de la corte pontificia, están fechados entre los siglos XI y XIII. Con su adquisición, Francisco de Lorenzana evitó que cayesen en manos de los franceses, quienes, durante su invasión de Roma, arrasaban con los bienes culturales bajo la máxima in Urbis direptione. Así, llegaron a España y fueron guardados, 26 en la catedral primada, actual sede de la archidiócesis de Toledo, 11 en la colección Borbón-Lorenzana de la Biblioteca de Castilla-La Mancha y 3 en la Biblioteca Nacional.
Manos expertas
Estos 40 códices se muestran por primera vez en esta exposición, que alberga la Biblioteca Nacional, de Madrid. Dentro del orden cronológico en el que están dispuestos, destacan los códices fechados entre los siglos XV y XVII. Los libros fueron ilustrados por las más expertas manos y muestran complejos esquemas decorativos, escudos y textos. Se trata de un conjunto de documentos importantísimos en la Historia, tanto de la Iglesia católica como de los manuscritos miniados. La exposición muestra la excelente conservación de los códices, realizados con los mejores materiales disponibles en su momento para el taller del Papa. Algunos han sido restaurados para la ocasión en el Laboratorio de la Biblioteca Nacional. Es llamativo el valor estético de las miniaturas pintadas en pergamino, y la calidad de las encuadernaciones de gran formato, que conservan firmas y escudos de los propietarios.
Sin expolio
A pesar de que durante la Revolución Francesa se expoliaron y cortaron páginas y estampas, los 40 códices miniados no sufrieron hurto de páginas ni de las firmas de los dueños. Algunos, incluso, se conservan con hojas y miniaturas pegadas de códices más antiguos. Los manuscritos expuestos fueron utilizados, según explicó Elena De Laurentiis, Comisaria de la muestra, por Papas, cardenales, Patriarcas, arzobispos y obispos para celebrar la liturgia, y son parte imprescindible del patrimonio bibliográfico pontificio, para el estudio de la miniatura romana entre los siglos XV y XVII.
La exposición, que cuenta con la colaboración del Meadows Museum, de Dallas (Estados Unidos), y el patrocinio de la Fundación Endesa y de Eisys S.p.A., permanecerá abierta en la Biblioteca Nacional, de Madrid, hasta el 9 de enero de 2011.
Rosa Puga
Imágen : Bendicional, de Urbano VIII (1643)
Para ver algunas imágenes más I a : http://www.alfayomega.es/Revista/2010/714/10_raices7.html