Papa Francisco elevó al episcopado al padre Fernando Vérgez Alzaga, de los Legionarios de Cristo y desde el pasado 30 de agosto Secretario general del Gobernatorado del Estado de la Ciudad del Vaticano (un puesto que prevé entre otras cosas la vigilancia sobre la actividad de los colaboradores y de los empleados vaticanos). En esta ocasión quiso escribir un mensaje inédito al cardenal Giuseppe Bertello, presidente del mismo Gobernatorado, en el que recuerda qué significa trabajar para el Vaticano.
Citando la carta de Papa Wojtyla sobre el trabajo para la Sede apostólica de noviembre de 1982, Bergoglio recordó que esta comunidad «tiene sobre todo un carácter “unitario aun en las diferentes tareas”. Ella debe tener bien presente las principales verdades de la doctrina católica sobre el trabajo humano y, al mismo tiempo, la peculiar conexión con la Sede Apostólica, estando en inmediato contacto con el sucesor de Pedro».
Justamente sobre la naturaleza específica de la Santa Sede, que tiene «una misión espiritual y pastoral a favor de la Iglesia de Roma y de la Iglesia universal, deriva la responsabilidad especial de los que están relacionados con ella a través de un vínculo de trabajo, y el empeño de escrupulosa fidelidad a todas las tareas y deberes asignados en la laboriosidad, en la profesionalidad y en la honestidad de la vida».
Los empleados de la Santa Sede, añadió Francisco citando a Juan Pablo II, «deben, por ende, tener la profunda convicción de que su trabajo implica, sobre todo, una responsabilidad eclesial que hay que vivir en espíritu de auténtica fe y que los aspectos jurídico-administrativos de la relación con la misma Sede Apostólica se sitúan en una luz particular».
El Papa también recordó que el Secretario general del Gobernatorado debe ocuparse de «cuidar directamente la formación humana y cristiana de los empleados y de los colaboradores, de coordinar a los sacerdotes encargados de la asistencia espiritual que ya están presentes en los diferentes sectores, de promover oportunas iniciativas, especielmente en concomitancia con los programas pastorales de la Iglesia universal y en los tiempos fuertes del año litúrgico». Por este motivo, explicó el Papa, decidió elevar al episcopado al padre Vérgez Alzaga.
Es evidente la preocupación pastoral de Papa Francisco: los empleados del Vaticano deben ser acompañados desde el punto de vista espiritual. Pero no deben pasar inadvertidas esas citas de la carta de Papa Wojtyla, que recuerdan cuál es el comportamiento que se espera de ellos. No es ningún misterio que en los últimos dos años existieron polémicas sobre los gastos del Gobernatorado, como demostraron algunos documentos del caso “vatileaks”.