El agradecimiento al cardenal Tarcisio Bertone, que después de más de siete años deja el encargo de secretario de Estado, y la bienvenida “in absentia” al arzobispo Pietro Parolin han caracterizado el encuentro presidido por el Papa Francisco en la mañana del martes 15 de octubre, en la biblioteca de la Secretaría de Estado. La breve ceremonia —programada desde el 31 de agosto pasado, cuando se hizo público el nombramiento del nuevo secretario de Estado— se caracterizó por la imprevista ausencia de monseñor Parolin, que ha tenido que someterse a una pequeña intervención quirúrgica, razón por la cual tomará posesión de su cargo en algunas semanas.
Dirigiéndose al secretario de Estado saliente el Pontífice quiso remarcar su “profundo amor” y la “gran generosidad” con la que ha desempeñado su servicio a la Iglesia, a la que ha llevado “esa típica mezcla salesiana que une un sincero espíritu de obediencia y una gran libertad de iniciativa y de creatividad personal”. Del purpurado el Santo Padre subrayó “la actitud de incondicional fidelidad y de absoluta lealtad a Pedro, característica distintiva de su mandato”. Y le dio también las gracias “por el valor y la paciencia con la que ha vivido las contrariedades que ha tenido que afrontar”.