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El Testigo Fiel
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Documentación: Ambrosio de Milán, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria de san Ambrosio, obispo de Milán, y doctor de la Iglesia, que descansó en el Señor el día cuatro de abril, fecha que en aquel año coincidía con la vigilia pascual, pero que se le venera en el día de hoy, en el cual, siendo aún catecúmeno, fue escogido para gobernar aquella célebre sede, mientras desempeñaba el oficio de Prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y doctor de los fieles, ejerció preferentemente la caridad para con todos, defendió valerosamente la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe en contra de los arrianos, y catequizó el pueblo con los comentarios y la composición de himnos.

Carguemos con la cruz del Señor para que, crucificando nuestra carne, destruya el pecado

fuente: Comentario sobre el salmo 118 (Homilía 15, 37-40: PL 15, 1423-1424)
Se utiliza en: Domingo de Ramos (par)

Quien ama los preceptos del Señor, sujeta con clavos la propia carne, sabiendo que cuando su hombre viejo esté con Cristo crucificado en la cruz, destruirá la lujuria de la carne. Sujétala, pues, con clavos y habrás destruido los incentivos del pecado. Existe un clavo espiritual capaz de sujetar esa tu carne al patíbulo de la cruz del Señor. Que el temor del Señor y de sus juicios crucifique esta carne, reduciéndola a servidumbre. Porque si esta carne rechaza los clavos del temor del Señor, indudablemente tendrá que oír: Mi aliento no durará por siempre en el hombre, puesto que es carne. Por tanto, a menos que esta carne sea clavada a la cruz y se le sujete con los clavos del temor de nuestro Dios, el aliento de Dios no durará en el hombre.

Está clavado con estos clavos, quien muere con Cristo, para resucitar con él; está clavado con estos clavos, quien lleva en su cuerpo la muerte del Señor Jesús; está clavado con estos clavos, quien merece escuchar, dicho por Jesús: Grábame como un sello en tu brazo, como un sello en tu corazón, porque es fuerte el amor como la muerte, es cruel la pasión como el abismo. Graba, pues, en tu pecho y en tu corazón este sello del Crucificado, grábalo en tu brazo, para que tus obras estén muertas al pecado.

No te escandalice la dureza de los clavos, pues es la dureza de la caridad; ni te espante el poderoso rigor de los clavos, porque también el amor es fuerte como la muerte. El amor, en efecto, da muerte a la culpa y a todo pecado; el amor mata como una puñalada mortal. Finalmente, cuando amamos los preceptos del Señor, morimos a las acciones vergonzosas y al pecado.

La caridad es Dios, la caridad es la palabra de Dios, una palabra viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Que nuestra alma y nuestra carne estén sujetas con estos clavos del amor, para que también ella pueda decir: Estoy enferma de amor. Pues también el amor tiene sus propios clavos, como tiene su espada con la que hiere al alma. ¡Dichoso el que mereciere ser herido por semejante espada!

Ofrezcámonos a recibir estas heridas, heridas por las que si alguno muriere, no sabrá lo que es la muerte. Tal es, en efecto, la muerte de los que seguían al Señor, de los cuales se dijo: Algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad. Con razón no temía Pedro esta muerte, no la temía aquel que se decía dispuesto a morir por Cristo, antes que abandonarlo o negarlo. Carguemos, pues, con la cruz del Señor para que, crucificando nuestra carne, destruya el pecado. Es el temor que crucifica la carne: El que no toma la cruz y me sigue, no es digno de mí. Es digno aquel que está poseído por el amor de Cristo, hasta el punto de crucificar el pecado de la carne. Este temor va seguido de la caridad que, sepultada con Cristo, no se separa de Cristo, muere en Cristo, es enterrada con Cristo, resucita con Cristo.

Otras lecturas del mismo autor

Que el encanto de tu palabra cautive el favor del pueblo - [(Carta 2,1-2.4-5.7: PL 16 [edición 1845], 847-881)]
Somos herederos de Dios y coherederos de Cristo - [(Carta 35 4-6.13: PL 16 [ed. 1845] 1078-1079. 1081)]
Predicamos a Cristo - [Cartas (Carta 29, 6-9: PL 16, 1100-1101)]
Cristo no se arrogó el sacerdocio: lo aceptó - [Cartas (Carta 67, 47-50: PL 16, 1253-1254)]
Sobre el signo de Jonás - [Comentario al salmo 43 (83-85: PL 14, 1129-1130)]
Él mismo fundó su Iglesia - [Comentario al salmo 47 (16-17: PL 14, 1152-1153)]
Eres, oh hombre, una obra maestra, animada por la potencia creadora de Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 10, 10-11: PL 14, 1332-1334)]
Cristo es el camino para los que buscan a Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 11, 4-6: CSEL 62, 234-236)]
Adelantémonos a la salida del sol, salgamos a su encuentro - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 19, 30-32: CSEL 62, 437-439)]
Cristo penetra el alma y la ilumina cual reflejo de la luz eterna - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 19, 36-40: PL 15, 1480-1482)]
De la plenitud del Verbo todos hemos recibido - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 20, 54-55: CSEL 62, 471-472)]
Sin motivo padece persecución, el que es combatido siendo inocente - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 21, 6-9: PL 15, 1581-1583)]
En la sombra observamos las palabras de Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 3, 19-21: CSEL 62, 50-53)]
En el tiempo de nuestra humillación, la esperanza nos consuela - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 7, 7-8: PL 15, 1282-1283)]
Del seno de la Virgen nació el que es Siervo y Señor a la vez - [Comentario sobre el salmo 35 (Núm. 4-5 : CCL 64, 52-53)]
El sacrificio del justo Abel significó que el Señor Jesús iba a ofrecerse por nosotros - [Comentario sobre los salmos (39 11-14: PL 14, 1061-1062)]
Vino el perdón, y saltaron las cadenas del pecado - [Comentario sobre los salmos (45, 16-17: CSEL 64, 340-342)]
Dios nos amonestó por medio de la ley, los profetas, el evangelio y los apóstoles - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 1, 14-15 sobre el Salmo 118: PL 15, 1270)]
Sé hombre sujeto a Cristo, súbdito de la sabiduría de Dios - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 16, sobre el salmo 36: PL 14, 973-974)]
La semilla de todos es Cristo - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 36-39, sobre el salmo 43: CSEL 64, 288-290)]
Asumió Cristo la obediencia para inoculárnosla a nosotros - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 4-6 sobre el salmo 61: PL 14, 1224-1225)]
Esta carne que era sombra de muerte, comenzó a resplandecer gracias al Señor - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 75-77 sobre el salmo 43: PL 14, 1125-1126)]
Dulzura del libro de los salmos - [Comentario sobre los salmos (Comentario al Salmo 1, 4. 7-8: CSEL 64, 4-7)]
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Dios prefirió que la salvación del hombre viniese por el camino de la fe, más que por el de las obras - [Comentario sobre los Salmos (Comentario sobre el Salmo 43, 10-14: CSEL 64, 268-272)]
Uno solo es el mediador entre Dios v los hombres, el hombre Cristo Jesús - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 48, nn. 13-14: CSEL 64, 367-368)]
Cristo reconcilió el mundo con Dios por su propia sangre - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 48, nn. 14-15: CSEL 64, 368-370)]
Ha resplandecido sobre nosotros la luz de tu rostro - [Comentario sobre los salmos (Salmo 43,89-90: CSEL 64, 324-326)]
Haced resplandecer para vosotros la luz del conocimiento - [Comentario sobre los Salmos (Sermón 1, 2 sobre el Salmo 118: PL 15, 1199-1200)]
Aplastar bajo los pies a todos los prisioneros de la tierra - [Comentario sobre los Salmos (Sermón 12, 3-6, sobre el Salmo 118: PL 15, 1361-1362)]
Sé un testigo fiel y valeroso - [Comentarios sobre el Salmo 118 (Cap 20,47-50; CSEL 62, 467-469)]
Cantar salmos con el espíritu, pero cantarlos también con la mente - [Comentarios sobre los salmos (Salmo 1, 9-12: CSEL 64, 7. 9-10)]
Abre tu boca a la palabra de Dios - [Comentarios sobre los salmos (Salmo 36, 65-66: CSEL 64, 123-125)]
Testimonio fiel de Cristo - [Del comentario de , sobre el salmo 118 (Cap. 20,43-45.48: CSEL 62,466-468)]
Muramos con Cristo, y viviremos con él - [Del libro sobre la muerte de su hermano Sátiro (Libro 2,40.41.46.47.132.133; CSEL 73, 270-274.323-324)]
Con la claridad de tu mente iluminas la gracia de tu cuerpo - [Del libro sobre la virginidad (Cap.12,68.74-75; 13,77-78: PL 16 [ed. 1845], 281.283.285-286)]
No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria - [Del tratado sobre las vírgenes (Libro I, caps. 2.5.7-9: PL 16 [edición 1845], 189-191)]
La visitación de santa María Virgen - [Exposición sobre evangelio de San Lucas 2,19.22-23.26-27]
Como Adán es la primicia de la muerte, así Cristo es la primicia de la resurrección - [Libro sobre la muerte de su hermano Sátiro (Lib. 2, 89-93: CSEL 73, 298-300)]
Hay que orar especialmente por todo el cuerpo de la Iglesia - [Tratado sobre Caín y Abel (Lib 1, 9, 34. 38-39: CSEL 32, 369.371-372)]
En toda ocasión, llevemos en el cuerpo la muerte de Jesús - [Tratado sobre el bien de la muerte (Caps 3, 9; 4, 15: CSEL 32, 710.716-717)]
En Cristo murió nuestra culpa, no nuestra vida - [Tratado sobre el Espíritu Santo (Lib. 1, 108-111: PL 16, 759-760)]
Estad siempre alegres en el Señor - [Tratado sobre la carta a los Filipenses (PLS 1, 617-618)]
Unirse a Dios, único bien verdadero - [Tratado sobre la huida del mundo (Caps. 6, 36; 7, 44; 9, 52)]
Catequesis sobre los ritos que preceden al bautismo - [Tratado sobre los misterios (1-7: SC 25bis,156-158)]
Todo les sucedía como un ejemplo - [Tratado sobre los misterios (12-16.19: SC 25bis,162-164)]
El agua no purifica sin la acción del Espíritu Santo - [Tratado sobre los misterios (19-21.24.26-38: SC 25bis,164-170)]
Catequesis de los ritos que siguen al bautismo - [Tratado sobre los misterios (29-30.34-35.37.42: SC 25bis,172-178)]
Instrucción a los recién bautizados sobre la eucaristía - [Tratado sobre los misterios (43.47-49: SC 25bis,178-180.182)]
Este sacramento que recibes se realiza por la palabra de Cristo - [Tratado sobre los misterios (52-54.58: SC 25bis,186-188.190)]
Renacemos del agua y del Espíritu Santo - [Tratado sobre los misterios (8-11: SC 25bis,158-160)]
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