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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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Documentación: Juan Crisóstomo, obispo
Memoria de san Juan, obispo de Constantinopla y doctor de la Iglesia, antioqueno de nacimiento, que, ordenado presbítero, llegó a ser llamado «Crisóstomo» por su gran elocuencia. Gran pastor y maestro de la fe en la sede constantinopolitana, fue desterrado de la misma por insidias de sus enemigos, y al volver del exilio por decreto del papa san Inocencio I, como consecuencia de los malos tratos recibidos de sus guardianes durante el camino de regreso, entregó su alma a Dios en Cumana, localidad del Ponto, el catorce de septiembre.

Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres

fuente: De las homilías sobre la primera carta a los Corintios (Homilía 4,3.4: PG 61,34-36)
Se utiliza en: San Bartolomé, Apóstol (lecc. único) (24/8)

El mensaje de la cruz, anunciado por unos hombres sin cultura, tuvo una virtud persuasiva que alcanzó a todo el orbe de la tierra; y se trataba de un mensaje que no se refería a cosas sin importancia, sino a Dios y a la verdadera religión, a una vida conforme al Evangelio y al futuro juicio, un mensaje que convirtió en sabios a unos hombres rudos e ignorantes. Ello nos demuestra que lo necio de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

¿En qué sentido es más fuerte? En cuanto que invadió el orbe entero y sometió a todos los hombres, produciendo un efecto contrario al que pretendían todos aquellos que se esforzaban en extinguir el nombre del Crucificado, ya que hizo, en efecto, que este nombre obtuviera un mayor lustre y difusión. Ellos, por el contrario, desaparecieron y, aun durante el tiempo en que estuvieron vivos, nada pudieron contra un muerto. Por esto, cuando un pagano dice de mí que estoy muerto, es cuando muestra su gran necedad; cuando él me considera un necio, es cuando mi sabiduría se muestra superior a la suya; cuando me considera débil, es cuando él se muestra más débil que yo. Porque ni los filósofos, ni los maestros, ni mente humana alguna hubiera podido siquiera imaginar todo lo que eran capaces de hacer unos simples publicanos y pescadores.

Pensando en esto, decía Pablo: Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Esta fuerza de la predicación divina la demuestran los hechos siguientes. ¿De dónde les vino a aquellos doce hombres, ignorantes, que vivían junto a lagos, ríos y desiertos, el acometer una obra de tan grandes proporciones y el enfrentarse con todo el mundo, ellos, que seguramente no habían ido nunca a la ciudad ni se habían presentado en público? Y más, si tenemos en cuenta que eran miedosos y apocados, como sabemos por la descripción que de ellos nos hace el evangelista, que no quiso disimular sus defectos, lo cual constituye la mayor garantía de su veracidad. ¿Qué nos dice de ellos? Que, cuando Cristo fue apresado, unos huyeron y otro, el primero entre ellos, lo negó, a pesar de todos los milagros que habían presenciado.

¿Cómo se explica, pues, que aquellos que, mientras Cristo vivía, sucumbieron al ataque de los judíos, después una vez muerto y sepultado, se enfrentaran contra el mundo entero, si no es por el hecho de su resurrección, que algunos niegan, y porque les habló y les infundió ánimos? De lo contrario, se hubieran dicho: «¿Qué es esto? No pudo salvarse a sí mismo, y ¿nos va a proteger a nosotros? Cuando estaba vivo, no se ayudó a sí mismo, y ¿ahora, que está muerto, nos tenderá una mano? Él, mientras vivía, no convenció a nadie, y ¿nosotros, con sólo pronunciar su nombre, persuadiremos a todo el mundo? No sólo hacer, sino pensar algo semejante sería una cosa irracional».

Todo lo cual es prueba evidente de que, si no lo hubieran visto resucitado y no hubieran tenido pruebas bien claras de su poder, no se hubieran lanzado a una aventura tan arriesgada.

Otras lecturas del mismo autor

La caridad, garantía de la unidad de la Iglesia - [(Homilía antes de partir en exilio: PG 52,427-430)]
La oración es luz del alma - [(Suplemento, Homilía 6 sobre la oración: PG 64,462-466)]
El valor de la sangre de Cristo - [Catequesis (Catequesis 3, 13-19: SC 50, 174-177)]
Moisés y Cristo - [Catequesis (Catequesis 3,24-27: SC 50, 165-167)]
Somos justificados por la gracia - [Comentario sobre el evangelio san Juan (Lib. 4: PG 73, 606-607)]
He combatido bien mi combate - [De las homilías (Homilía 2 sobre las alabanzas de san Pablo: PG 50, 480-484)]
Hemos encontrado al Mesías - [De las homilías sobre el Evangelio de San Juan (homilía 19, 1: PG 59,120-121)]
Tenemos que preocuparnos del bien de los niños - [De las homilías sobre el evangelio de san Mateo (Homilía 59: PG 58, 580.584)]
No puede ocultarse la luz de los cristianos - [De las homilías sobre el libro de los Hechos de los Apóstoles (Homilía 20, 4: PG 60,162-164)]
Muéstranos, Señor, a cuál has elegido - [De las homilías sobre el libro de los Hechos de los apóstoles (Homilía 3,1.2.3: PG 60,33-36.38)]
Cristo nos recomienda la misericordia - [De las homilías sobre la carta a los Romanos (Homilía 15,6: PG 60, 547-548)]
Ayunamos por nuestros pecados, pues vamos a acercarnos a los sagrados misterios - [Discursos (Discurso 3, contra los judíos: PG 48, 867-868)]
Pablo lo sufrió todo por amor a Cristo - [Homilía 2 sobre las alabanzas de San Pablo (PG 50,477-480)]
Para mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir - [Homilía antes de partir en exilio, 1-3 (PG 52,427*-430)]
Cinco caminos de penitencia - [Homilía sobre el diablo tentador (Homilía 2, 6: PG 49, 263-264)]
Un certísimo ejemplo de paciencia - [Homilía sobre el paralítico bajado por el techo (PG 51, 62-63)]
Comportémonos de modo que, arrebatados en la nube, estemos siempre con el Señor - [Homilía sobre las delicias de la vida futura (6: PG 51, 352-353)]
Piensa en qué misterios te es dado participar - [Homilías (Hom. 4 : PG 51, 179-180)]
La fuerza del Espíritu Santo - [Homilías (Homilía 2, 1 en la solemnidad de Pentecostés: PG 50, 463-465)]
Es este un gran misterio - [Homilías (Homilía 3, sobre cómo han de ser los desposados : PG 51, 229-230)]
Piensa, oh hombre, de cuántos y cuáles dones hoy has sido enriquecido - [Homilías (Homilía 3, sobre la limosna: PG 51, 263-265)]
El altar celestial, figura del altar eclesial - [Homilías (Homilía sobre el serafín 6, 3: PG 56, 138-139)]
Al adornar el templo, no desprecies al hermano necesitado - [Homilías sobre el evangelio de san Mateo (Homilía 50, 3-4: PG 58, 508-509)]
Partícipes de la pasión de Cristo - [Homilías sobre el evangelio de San Mateo (Homilía 65,2-4: PG 58,619-622)]
Sal de la tierra y luz del mundo - [Homilías sobre el evangelio de san Mateo 15, 6.7]
Si somos ovejas, vencemos; si nos convertimos en lobos, somos vencidos - [Homilías sobre el evangelio de san Mateo 33,1.2]
Siendo como era Dios y Señor, no rehusó asumir la condición de esclavo - [Homilías sobre la carta a los Hebreos (Homilía 2, 3: PG 63, 23. 24-25) ]
Os hace falta constancia para cumplir la voluntad de Dios y alcanzar la promesa - [Homilías sobre la carta a los Hebreos (Homilía 21, 2-3: PG 63, 150-152)]
Para aprender a correr rectamente, fijémonos en Cristo - [Homilías sobre la carta a los Hebreos (Homilía 28, 2: PG 63, 195)]
Jesús, para consagrar al pueblo con su propia sangre, murió fuera de las murallas - [Homilías sobre la carta a los Hebreos (Homilía 33, 3-4: PG 63, 229-230)]
¿Qué es lo que Dios no ha hecho por nosotros? - [Homilías sobre la carta a los Romanos (Hom. 14, 8: PG 60, 534-535)]
Somos, no simplemente herederos, sino coherederos con Cristo - [Homilías sobre la carta a los Romanos (Homilía 14, 3: PG 60, 527-528)]
Lo que parecía molesto, es lo que ha salvado a todo el mundo - [Homilías sobre la carta a los Romanos (Homilía 15, 2: PG 60, 542-543)]
El error es múltiple; la virtud, una - [Homilías sobre la carta a los Romanos (Homilía 3, 1: PG 60, 411-412)]
La Iglesia se compara al cuerpo humano - [Homilías sobre la primera carta a los Corintios (Homilía 1-2: PG 61, 250-251)]
Qué significa comer la cena del Señor - [Homilías sobre la primera carta a los Corintios (Homilía 11, 19: PG 51, 257-258)]
La mesa mística - [Homilías sobre la primera carta a los Corintios (Homilía 4-5: PG 51, 259-260)]
Enseñamos una sabiduría divina, misteriosa - [Homilías sobre la primera carta a los Corintios (Homilía 7, 1-2: PG 61, 55-56)]
Adhirámonos a Cristo, pues si estamos separados, perecemos - [Homilías sobre la primera carta a los Corintios (Homilía 8, 4: PG 61, 72-73)]
Que toda nuestra oración esté impregnada de acción de gracias - [Homilías sobre la primera carta a Timoteo (Hom. 6, 1-2: PG 62, 529-531)]
Al que no había pecado, Dios lo hizo expiar nuestros pecados - [Homilías sobre la segunda carta a los Corintios (Homilía 11, 3-4: PG 61, 478-480)]
Sentimos el corazón ensanchado - [Homilías sobre la segunda carta a los Corintios (Homilía 13 1-2: PG 61, 491-492)]
En toda esta lucha me siento rebosando de alegría - [Homilías sobre la segunda carta a los Corintios (Homilía 14, 1-2: PG 61, 497-499)]
Eficacia de la oración - [Homilías sobre la segunda carta a los Corintios (Homilía 2, 4-5: PG 61, 397-399) ]
Jesús es vida incluso para los que abandonan este mundo - [Opúsculo sobre el consuelo de la muerte (Sermón 1,5-7: PG 56, 297-298)]
Cristo atestigua la resurrección futura, y, con él, los apóstoles, los mártires y la madre de los Macabeos - [Sermones (Sermón 2, 4-5 sobre la consolación de la muerte : PG 56, 301-302)]
Adán y Cristo, Eva y María - [Sobre el cementerio y la cruz, 2 (PG 49,396)]
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