P. Roberto De Grandis
Señor Jesucristo, hoy te pido la gracia de poder perdonar a todos los que me han ofendido en mi vida. Sé que Tú me darás la fuerza para perdonar. Te doy gracias porque Tú me amas y deseas mi felicidad más que yo mismo.
"Señor Jesucristo, hoy quiero perdonarme por todos mis pecados, faltas y todo lo que es malo en mí y todo lo que pienso que es malo. Señor, me perdono por cualquier intromisión en ocultismo, usando tablas de uija, horóscopos, sesiones, adivinos, amuletos, tomado tu nombre en vano, no adorándote; por herir a mis padres, emborracharme, usando droga, por pecados contra la pureza, por adulterio, aborto, robar, mentir. Me perdono de verdad.
"Señor, quiero que me sanes de cualquier ira, amargura y resentimiento hacia Ti, por las veces que sentí que Tú mandaste la muerte a mi familia, enfermedad, dolor de corazón, dificultades financieras o lo que yo pensé que eran castigos. ¡Perdóname, Jesús, Sáname!
"Señor, perdono a mi madre por las veces que me hirió, se resintió conmigo, estuvo furiosa conmigo, me castigó, prefirió a mis hermanos y hermanas a mí, me dijo que era tonto, feo, estúpido o que le había costado mucho dinero a la familia, o cuando me dijo que no era deseado, que fui un accidente, una equivocación o no era lo que quería.
"Perdono a mi padre por cualquier falta de apoyo, falta de amor, o de afecto, falta de atención, de tiempo, o de compañía, por beber, por mal comportamiento, especialmente con mi madre y los otros hijos, por sus castigos severos, por desertar, por estar lejos de casa, por divorciarse de mi madre, por no serle fiel.
"Señor, perdono a mis hermanos y hermanas que me rechazaron, dijeron mentiras de mí, me odiaron, estaban resentidos contra mí, competían conmigo por el amor de mis padres; me hirieron físicamente o me hicieron la vida desagradable de algún modo. Les perdono, Señor.
Señor, perdono a mi cónyuge por su falta de amor, de afecto, de consideración, de apoyo, por su falta de comunicación, por tensión, faltas, dolores o aquellos otros actos o palabras que me han herido o perturbado.
"Señor, perdono a mis hijos por su falta de respeto, obediencia, falta de amor, de atención, de apoyo, de comprensión, por sus malos hábitos, por cualquier mala acción que me puede perturbar.
"Señor, perdono a mi abuela, abuelo, tíos, tías y primos, que hayan interferido en la familia y hayan causado confusión, o que hayan enfrentado a mis padres.
"Señor, perdono a mis parientes políticos, especialmente a mi suegra, mi suegro, perdono a mis cuñados y cuñadas.
"Señor, hoy te pido especialmente la gracia de perdonar a mis yernos y nueras, y otros parientes por matrimonio, que tratan a mis hijos sin amor.
"Jesús, ayúdame a perdonar a mis compañeros de trabajo que son desagradables o me hacen la vida imposible. Por aquellos que me cargan con su trabajo, cotillean de mí, no cooperan conmigo, intentan quitarme el trabajo. Les perdono hoy.
"También necesito perdonar a mis vecinos, Señor. Por el ruido que hacen, por molestar, por no tener sus perros atados y dejar que pasen a mi jardín, por no tener la basura bien recogida y tener el vecindario desordenado; les perdono.
" Ahora perdono a mi párroco y los sacerdotes, a mi congregación y mi iglesia por su falta de apoyo, mezquindad, falta de amistad, malos sermones, por no apoyarme como debieran, por no usarme en un puesto de responsabilidad, por no invitarme a ayudar en puestos mayores y por cualquier otra herida que me hayan hecho; les perdono hoy.
"Señor, perdono a todos los profesionales que me hayan herido en cualquier forma, médicos, enfermeras, abogados, policías, trabajadores de hospitales. Por cualquier cosa que me hicieron; les perdono sinceramente hoy.
"Señor, perdono a mi jefe por no pagarme lo suficiente, por no apreciarme, por no ser amable o razonable conmigo, por estar furioso o no ser dialogante, por no promocionarme, y por no alabarme por mi trabajo.
"Señor, perdono a mis profesores y formadores del pasado así como a los actuales; a los que me castigaron, humillaron, insultaron, me trataron injustamente, se rieron de mí, me llamaron tonto o estúpido, me hicieron quedar castigado después del colegio.
"Señor, perdono a mis amigos que me han decepcionado, han perdido contacto conmigo, no me apoyan, no estaban disponibles cuando necesitaba ayuda, les presté dinero y no me lo devolvieron, me criticaron.
"Señor Jesús, pido especialmente la gracia de perdonar a esa persona que más me ha herido en mi vida. Pido perdonar a mi peor enemigo, la persona que más me cuesta perdonar o la persona que haya dicho que nunca la perdonaría.
"Gracias Jesús, porque me estás liberando del mal de no perdonar y pido perdón a todos aquellos a los que yo también he ofendido. Gracias, Señor, por el amor que llega a través de mí hasta ellos. Amén."
"Señor Jesús, me presento ante tí en acción de gracias y te pido que me perdones por mis errores, te pido que entres a mi corazón y que seas mi Señor y salvador personal.
Gracias por escribir mi nombre en el libro de la vida y gracias por el regalo de la vida eterna.
Bendice a mì familia, mi casa, mis finanzas y a mis amigos; en el nombre de Jesús. Amen"
Maru, es muy bonita, pero mi opinión es que desde luego, uno tiene que quererse, y confiar en el amor de Dios, pero el auto ?perdonarse, sobre todo, cosas tan gordas, como las que pones ahí, pues, no me cuadra, más bien. Habría que pedir fuerza de pedir perdón. De aceptar ser perdonado. Y de no recaer. Porque te aseguro, que hasta el peor criminal se perdona o disculpa a si mismo, hemos de perdonarnos. Pero después de haber pedido el perdón a Dios y a los demás. Lo otro me parece es como decir; bueno no soy tan malo, y tan poco fue tan grave.
Y una cosa es quererse, y otra idolatrarse.
Con todo la oración es muy bonita, y lo mismo la de la Trinidad que no conocía.
Hoy voy a pegar en el devocionario. Otra novena al Espíritu Santo, más larga que la de Andrea, que pego, también si; Andrea me da permiso
Un beso a las dos
Maite
Oraciòn: no solo pedir, la oraciòn no es para decirle a Dios lo que quieres, sino para escuchar lo que El quiere para tì y.....compartir lo que El es, bondad, beatitud, belleza, AMOR!
No se trata de pedir cosas, sino de comprender que no necesitas nada màs que la presencia de Dios.
Una persona ora cuando ha comprendido claramente la futilidad y relatividad de todos los objetivos convencionales humanos que, aùn teniendo una importancia relativa no pueden darle paz profunda.
Sumergirse en el : "ACTO ORANTE" es sintoma de que se ha llegado al discernimiento (entre lo verdadero y lo falso), al desapego (de las cosas del mundo), a la sumisiòn (a la presencia de Dios), a la humildad (respecto a nuestra capacidad humana), a la sabidurìa (habiendo comprendido donde estàn la plenitud y el gozo verdaderos), a la caridad (al abrazar en nuestra oraciòn a toda la creaciòn), y a todas las demàs virtudes.... Todas las virtudes estàn contenidas en la oraciòn. (De: Los Padres del desierto).
Bueno, es cierto que no todo en la oración consiste en pedir, también se puede dar gracias a Dios por su Amor hacia nosotros, por sus dones, o simplemente alabarle por ser quien es...pero pedir cosas es también algo fundamental...es síntoma de que nos sentimos pequeños, mediocres e incapaces de salvarnos por nosotros mismos, que tenemos la consciencia de que sin lo que Dios nos da (que es todo), nada podemos hacer.
Un abrazo.
En la oración existen profundidades, como existen profundidades en nuestro propio corazón. Creo que a esto se refiere Geruhza, citando a los Padres del Desierto. Ciertamente, podemos pedir a Dios sobre cualquier necesidad, siempre con el supuesto de que aceptamos aquello que nos dé Dios según su propia sabiduría y amor hacia nosotros.
Pero también es cierto que la "oración" más perfecta es la oración sin ego:
la adoración
la acción de gracias
la alabanza
la intercesión
Y por encima de todo, nuestra oración más auténtica será la que unimos a la misma oración de Cristo, dejando que el Espiritu "con gemidos inefables" ore con nosotros y en nosotros, y nosotros en Él.
En cuanto a la oración de perdón, también yo creo con Maite que es muy importante pedir perdón y como Jesús nos ha enseñado en el Padrenuestro, hemos de pedir el perdón perdonando. Es el mismo perdón de Dios el que nos da la fuerza de perdonar, pues si realmente hemos recibido el perdón que Dios nos da cuando lo pedimos, este mismo perdón nos da la fuerza de hacerlo extensivo a los que nos han ofendido o maltratado, y viceversa. Nuestra propia disposición a no tener en cuenta las ofensas recibidas, también nos abre el corazón al perdón de Dios. Y el corazón perdonado exulta en el gozo y la acción de gracias.
Si tengo en cuenta el significado de la palabra perdón, creo que es un acto doble: el acto del que concede el don sobreabundamentemente (=perdón?) y el que lo recibe con toda gratuidad y agradecimiento. Un don que no se recibe queda sin efecto...
Comprendo lo que quieren decir con "perdonarse a si mismo" pero algunas personas demasiado simples lo pueden tomar en el sentido que dice Maite. Si analizamos la actitud del que no se perdona a si mismo, vemos un perfeccionismo fruto del orgullo, un complejo, una experiencia mal vivida y que en realidad supone el no haberse confiado plenamente a Dios creyendo realmente en su perdón. Según S. Benito, hemos de ver un enfermo que necesita curación. Visto superficialmente una actitud de este tipo puede parecer humildad; pero en realidad es orgullo de si mismo, disfrazado. Uno no se perdona el no ser perfecto, el no estar a la altura de sus propias exigencias o de las que supone en los demás. El que "no se perdona a si mismo" en realidad es que no ha "recibido" el perdón que Dios le ofrece. Quizás ha pedido perdón a Dios solo formalmente, pero en realidad no lo ha recibido con "un corazón contrito y humilde", profundamente agradecido de renacer de nuevo en la gracia de Cristo.
Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo.
Me parece que coincide con los fines la Santa Misa, que es considerada la oración perfecta:
Latréutico: adorarEucarístico: dar gracias
Propiciatorio: pedir perdón
e impetratorio: pedri bienes.
Muy interesante, Maricruz, tu observación sobre el perdón.
.
Y también muy adecuada la aplicación que haces, Toñi, en la Liturgia. Gracias!
El perdón es la mayor riqueza,de la misericordia de Dios.Amen
Cuanta razón tienes Lucia
Un abrazo
Maite
"Ay de los pastores que dispersan a las ovejas"
Es cierto.
Pero cuantas veces olvidamos lo que recitamos tan frecuentemente en la Oración del Señor: Perdonanos, como nosotros perdonamos. Porque con demasiada frecuencia no perdonamos los defectos o pequeñas cosas que nos desagradan en los demás. Sin ni darnos cuenta, sin tomar conciencia de que esa no es la actitud del Padre, todo amor, en espera paciente ante nuestras debilidades e inconsecuencias.
El perdón que Dios nos otorga, se convierte en una plenitud de gracia, en manantial de agua viva en la medida en que nosotros amamos y perdonamos todo, intercediendo por aquellos que nos han hecho daño y dejando de juzgar sobre la maldad ajena. ¿Se trata de ignorar, acaso, la realidad del pecado? Por supuesto que no. Pero siempre siguiendo aquella pauta de condenar el pecado, no al pecador, porque el juicio solo corresponde a Dios.
Curiosamente si logramos una actitud así, la misericordia de Dios se instala en nuestros corazones y nos va transformando en hermanos universales, capaces de amar a todos y de perdonar, no por esfuerzo, sino porque la misericordia nos habita. Dejando siempre el juicio a Dios, intercediendo para que todos y cada uno de quienes no lo conocen, sean finalmente iluminados y saciados de la divina misericordia.
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna
Igual la vigilancia debe ser permanente, y la humildad mayúscula, porque lo mismo en el corazón se instala la misericordia que el odio o peor aun la indiferencia.
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«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)
Cuanta razón tenéis los dos, Abel, y, Maricruz, sobre nuestra forma de perdonar, sobre el sentirnos ofendidos, por tonterías, porque hay casos, que uno entiende, pero hay otros, en que el enojo, es de risa
De todo, hacemos un dramón
Hace algunos años, se repartía en una parroquia de La Coruña, unos folletos en gallego, con unas caricaturas, sobre temas del evangelio, por cierto, el autor era un comunista, cristiano, pero comunista, es que esto es Galicia
Pues bien, en uno, se veía, a un señor de rodillas, rezando, a Dios Padre, que se veía encima de una nube, con Jesús al lado, y, el Espíritu sobrevolando a los 2
“Tenía 3, viñetas
En una, el hombre rezando el padrenuestro
“Perdoa as nosas debedas, coma nos perdoamos a quenes nos adeudan”
Perdónanos nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores
En la segunda
Dios mirando hacia él, le decía
Meu cativiño, apañado iades, ti, e os outros, si eu, os perdoase só, como perdoades vosoutros
Mi pequeño, mal os iba ir, a ti, y, a los demás, si Yo, perdonase, solo, como perdonais vosotros
En la tercera viñeta
Dios hablaba con Jesús, y, Jesús con su Padre
Ti, Xesus, No xe deron magoa, probitos, mira, o que lles fas decir, como pidirme que faga a miña Vontade, cado queren que faga a sua, e isto, de que perdoe, como iles se perdoan, Ay Fillo
Xesus, Xa ves Papa, e, que Eu adorate, e quero, que os pequerrechos dos meus Irmans fagan o mesmo, sei, con faran ca nosa axuda, Ti, alentas sobre éles
Tú, Jesús, no te dieron lastima pobrecitos, mira que decirles que me pidieran, que haga mi Voluntad, cuando quieren que se haga la suya, y, esto de que perdone, como ellos se perdona, Ay Hijo
Jesús, Ya ves Papé, es que yo te adoro, y, que los pequeñuelos de mis hermanos hagan lo mismo, sé que lo harán con nuestra ayuda, Tú alientas sobre ellos"
Pues eso que La Trinidad nos introduzca en el perdón
Un abrazo
Maite
“Se puso a enseñarles, porque estaban extenuados, como ovejas sin pastor”
Menuda trampa nos tendió Jesús... ![]()
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«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)
Es que quiere más a su Papí, que a nosotros
un abrazo
Maite
“Se puso a enseñarles, porque estaban extenuados, como ovejas sin pastor”