Saludo hebreo, cristiano y apostólico es eficaz (Mt 10,13). Se anuncia en el nacimiento (Lc 2,14), se canta en la entrada en Jerusalén (Lc 19,38), es saludo del resucitado (Lc 24,36), don del Espíritu (Rm 8,6; Gal 5,22) Incluye la paz con Dios (Rm 5,1), en la Iglesia (Ef 2,14-17), con todos (Mt 5,9; Hb 12,14) ↗Guerra.