La destrucción del Templo, la religión caduca, el tradicionalismo, el siempre fue así, él mis padres, aceptar cambios
Los discípulos de Jesús, estaban “enamorados” del Templo de Jerusalén, era lo máximo, el centro de su vida, de su Fe, el lugar donde moraba su Dios, si sabían que Dios estaba en todo lugar; pero seguro que en el Templo más, el Templo iba durar, tenía que durar siempre, cierto que era ya el 2º Templo, pero en esencia era el mismo, se había restaurado
Ahora Jesús viene y les dice, que “de ese Templo, no va quedar ni una piedra”, quedo el muro
Eso fue, echarles el mundo a los pies
En el año 77 de nuestra era, o en el 70; Tito, arrasaba Jerusalén, y destruía el Templo, los judíos eran deportados en el año 1948 de nuestra era; muchos judíos que sobrevivieron al genocidio nazi, retornaban
No levantaron el Templo, lo que para mí es señal de que en verdad son el Pueblo de Dios, porque por dinero, 100 Templos podían levantar, pero ahora no voy por ese camino, porque el Templo da para mucho
El Templo de Jerusalén representa lo que ya fue, la religión caduca, el tradicionalismo, “Él siempre fue así”; “Él mis padres decía, mi abuelo hacía”, “Me enseñaron”
Jesús, dice a la samaritana, que el lugar donde se adora a Dios no es un Templo de piedra, ni Jerusalén ni Goroazim, a Dios se le adora primero en el corazón, y con el corazón, Jesús con las bases de la religión judía que es la suya, da un paso más allá, nos hace hijos de Dios de verdad, pues nos une así mismo
Los primeros cristianos que eran judeo cristianos, vieron la destrucción de su Templo, pero en contra de lo que hubieran pensado, “no se murieron espiritualmente”; comprendieron que el Templo había tenido su época, ahora el Templo eran ellos, era Cristo
Nosotros los cristianos de ahora, también tenemos que estar dispuestos a aceptar los cambios, a dejar que el Espíritu sople, y, que abata esos viejos templos, no los de piedra los que nos hemos hecho cada uno; para encerrarnos allí, para no ir al encuentro del otro, que es siempre el encuentro con Dios, para ser adultos, en la fe, niños ante Dios
Un abrazo
Maite
“El justo brilla en las tinieblas como una luz”
Gracias Maite, preciosa la imagen. Es verdad: los evangelios incorporaron esa fuerte imagen de que el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba abajo, con la muerte de Jesús: realmente la organización del mundo en relación a Dios con base en un templo d epiedra, con base en verdades codificadas y absolutamente fijadas, ha pasado.
Todo ello sigue existiendo, claro, epro en una relación distinta con nosotros y con la Iglesia: la Iglesia no se basa en el templo de piedra ni en el código de leyes, sino que usa el templo de piedra y el código de leyes para traspasarlos e ir más allá, para poder hablar al corazón de cada hombre.
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«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)
http://wwwlacananeaylapalabra.blogspot.com.es/2016/08/el-velo-del-templo-se-rasgo.html
Es un enlace a mi blog, con "un trabajo "; hecho hace dos años , cuando estuvimos en mi grupo de Biblia; con Lucas, con el libro peor traducido y escrito del mundo, ya os subiré un trocito, para que comprobeis, que no miento, los que voy traduciendo de mi letra, pues los voy subiendo, y, al hacer mención en tu respuesta, del velo, pues me acorde y ahi va
Abel, me faltal responder a tu respuesta
Un abrazo
Maite
“A nadie obliga a ser impío a nadie da permiso para pecar”