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El Testigo Fiel
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Documentación: Bernardo de Claraval, abad
Memoria de san Bernardo, abad y doctor de la Iglesia, el cual, habiendo ingresado junto con treinta compañeros en el nuevo monasterio del Císter, fue después fundador y primer abad del monasterio de Clairvaux, donde dirigió sabiamente, con la vida, la doctrina y el ejemplo, a los monjes por el camino de los mandamientos del Señor. Recorrió una y otra vez Europa para restablecer la paz y la unidad e iluminó a toda la Iglesia con sus escritos y sus sabias exhortaciones, hasta que descansó en el Señor cerca de Langres, en Francia.

La ciencia de los santos consiste en sufrir aquí temporalmente y deleitarse eternamente.

fuente: Sermones (Sermón 21, 1-3: Opera omnia, Edit Cister t. 6, 1, 1970, 168-170)
Se utiliza en: Martes, XXXI semana del Tiempo Ordinario (par)

El Señor condujo al justo por sendas llanas, le mostró el reino de Dios, y le dio a conocer los santos. Dio éxito a sus tareas e hizo fecundos sus trabajos. Justo es el que desde el principio del discurso se acusa a sí mismo; justo es también el que vive por la fe; justo es asimismo el que va seguro. El primero es indudablemente bueno porque está a punto de emprender el camino; el segundo es mejor porque ya corre por él; el tercero es óptimo porque se aproxima ya al final del camino.

El Señor condujo al justo por sendas llanas. Las sendas del Señor son sendas rectas, sendas deleitosas, sendas plenas, sendas planas. Rectas, sin desviaciones, porque conducen a la vida; deleitosas sin detritos, porque enseñan la pureza; plenas de una muchedumbre, porque todo el mundo está ya dentro de la red de Cristo; planas, sin ninguna dificultad porque comunican suavidad. Su yugo es efectivamente suave y su carga ligera.

Le mostró el reino de Dios. El reino de Dios se concede, se promete, se muestra, se percibe. Se concede en la predestinación, se promete en la vocación, se muestra en la justificación y se percibe en la glorificación. A eso se refiere aquel texto: Venid vosotros, benditos de mi Padre: heredad el reino. Y así se expresa también el Apóstol: A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó. En la predestinación se manifiesta la gracia; en la vocación, la potencia; en la justificación, la alegría; en la exaltación, la gloria.

Y le dio la ciencia de los santos (Vulg.). La ciencia de los santos consiste en sufrir aquí temporalmente y deleitarse eternamente. La ciencia de los malos sigue un proceso inverso: está la ciencia del mundo que enseña la vanidad y está la ciencia de la carne que enseña la voluptuosidad.

Dio éxito a sus tareas. ¿Acaso nosotros mismos no tenemos éxito en nuestras tareas cuando todo lo que hacemos lo realizamos bajo el signo de la unidad, de modo que entre nosotros no haya pesas desiguales y medidas desiguales, pues ambas cosas las aborrece el Señor? ¡Ay de nosotros si nos alegrásemos, a no ser en Cristo y por Cristo! ¡Ay de nosotros si ofreciéramos una pobreza venal!

E hizo fecundos sus trabajos: bien aquí abajo en la perseverancia, manteniéndose firme hasta el final en la justicia; bien allí arriba en la gloria, gozándose eternamente. Felices ambos complementos, pues aquí abajo el justo muere colmado de días, y allí arriba nace para años sin término. Colmado en ambos sitios: aquí de gracia, allí de gloria, pues el Señor da la gracia y la gloria. Amén.

Otras lecturas del mismo autor

Con él estaré en la tribulación - [(Sermón 17 sobre el salmo 90: Tú que habitas, 4, 6: Opera omnia, edición cisterciense, 4 [1966], 489-491)]
El orden del amor distribuyó en nuestra casa tres ministerios - [(Sermón 3 en la Asuncion de la bienaventurada Virgen María, 4. 5: PL 183, 423. 424)]
La castidad sin la caridad no tiene valor - [Carta 42 a Enrique, arzobispo de Sens [o Tratado sobre las costumbres y el ministerio de los obispos], 3,8 (PL 182,816-817)]
Piensa en María e invócala en todos los momentos - [De las homilías sobre las excelencias de la Virgen María (Homilía 2, 17, 1-33: SCh 390, 1993, 168-170)]
Vivimos en la esperanza - [De los sermones (Sermón 7 sobre el salmo 90, 1.3.5.6.12: Opera omnia, edit Cister. t. 4, 1966, 412-416. 421)]
Esperamos la celestial consolación - [De los sermones sobre la Ascensión del Señor (Sermón 5 - Opera omnia Edit Cister. t. 5, 149 150)]
Todo el mundo espera la respuesta de María - [Homilía sobre las excelencias de la Virgen Madre 4,8-9]
Preparada por el Altísimo, designada anticipadamente por los padres antiguos - [Homilías sobre las excelencias de la Virgen Madre (Homilía 2, 1-2.4: Opera omnia ed. Cister, 4, 1966, 21-23)]
Que te guarden en tus caminos - [Sermón 12 sobre el salmo 90: 3,6-8 (Opera Omnia, ed. cisterc, 4 [1966], 458-462)]
Hay que buscar la sabiduría - [Sermón 15 sobre diversas materias (PL 184, 577 579)]
Vendrá a nosotros la Palabra de Dios - [Sermón en el Adviento del Señor 5,1-3]
La Madre estaba junto a la cruz - [Sermón en el domingo de la infraoctava de la Asunción, 14-15]
En la plenitud de los tiempos vino la plenitud de la divinidad - [Sermón en la Epifanía del Señor 1,1-2]
Conviene meditar los misterios de salvación - [Sermón sobre el acueducto (Opera Ominia, ed. cirsterciense, 5 [1968], 282-283)]
Si creció el pecado, más desbordante fue la gracia - [Sermón sobre el Cantar de los Cantares 61,3-5]
Amo porque amo, amo por amar - [Sermón sobre el libro del Cantar de los cantares (Sermón 83,4-6: Opera omnia, edición cisterciense, 2 [1958], 300-302)]
Yo pienso designios de paz - [Sermones (Sermón 2, 1-2 en el día de Pentecostés: Opera omnia, Edit. Cist. t. 5, 1968, 165-166)]
Adorna tu morada, Sión, porque el Señor te prefiere a ti - [Sermones (Sermón 2, 1. 2. 3 en la dedicación de la Iglesia: Opera omnia, Edic. Cister. t. 5, 375-377)]
Apresurémonos hacia los hermanos que nos esperan - [Sermones (Sermón 2. Opera Omnia, ed. cisterc, 5 [1968], 364-368)]
Me pondré de centinela para escuchar lo que me dice - [Sermones (Sermón 5, 1-4: Opera omnia, Edit Cist. 6, 1, 1970, 98-103)]
Apresurémonos al encuentro de los que nos esperan - [Sermones (Sermón 5, 2-3.6 en la fiesta de Todos los Santos : Opera omnia, Edit. Cister. t. 5, 1968, 362-363.365)]
Sobre los grados de la contemplación - [Sermones (Sermón 5, 4-5: Opera omnia, Edit Cist. 6, 1, 1970, 103-104)]
Preciosa la sabiduría que nos da a conocer a Dios - [Sermones (Sermón 7, en la Epifanía: Opera omnia, ed. Cister 1970, 671, 26-27)]
No llores, Jerusalén, porque está para llegar tu salvación - [Sermones sobre el Adviento (Sermón 10-11: Opera omnia, Edit. Cister t. 6, 1, 1970, 19-20)]
Jesús es miel en la boca, melodía en el oído, júbilo en el corazón - [Sermones sobre el Cantar de los cantares (Sermón 15, 4-6: Opera omnia. Edit. Cister, 1957, 1, 84-86)]
Me casaré contigo en misericordia y en fidelidad - [Sermones sobre el Cantar de los Cantares (Sermón 27, 4. 6-7: Opera omnia, Edit. Cister. t. 1, 1957, 185-187)]
Habitaré y caminaré con ellos - [Sermones sobre el Cantar de los cantares (Sermón 27, 7. 9 Opera omnia, Edit. Cister. 1957, 1, 186-188)]
Él es el pastor, él es pasto, él es la redención - [Sermones sobre el Cantar de los cantares (Sermón 31, 8-10: Opera omnia. Edit Cisterc. 1957, 1, 224-226)]
Primicia de la sabiduría es el temor del Señor - [Sermones sobre el Cantar de los cantares (Sermón 37,5-7: Opera omnia, Edit. Cister. t. 2, 1958, 12-14)]
Para tener un corazón sensible a la miseria ajena, es necesario que primero reconozcas la tuya propia - [Tratado sobre los grados de la humildad y la soberbia (Tratado III, 6: Opera omnia, Edit. Cisterc. 3, 1963, 20-21)]
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