A pesar de que se trata del profeta canónico, la primera mención en las biblias católicas está mucho antes que su libro, ya que es citado en el deuterocanónico Tobías, que nosotros incluimos entre los libros históricos.
Es el primer profeta que dejó su mensaje por escrito, y con ello dio el paso fundamental para la formación de un nuevo profetismo, que nosotros identificamos con el profetismo "clásico" de la Biblia, aunque ya venía constituyéndose esta realidad desde Elías (1) tesbita.