La filiación surge de Nm 26,59. Muere en Nm 20,1.
La vocalización hebrea del nombre es en realidad "Miriam", transcrito al griego de los LXX como "Mariam", aunque en algunas lecturas pierde la m final, y así pasa también al latín. En el NT griego ya está estabilizado como nombre de la primera declinación: María-as