Al igual que en Leviatán, Ráhab, Behemot se trata de un personaje simbólico-mitológico, un demonio femenino que merodeaba por desiertos y ruinas, Su origen es mesopotámico, pero quedó incorporado a la representación bíblica del mal, y más tarde, en la relectura rabínica de la Biblia, algunos imaginaron a esta mujer como la tentadora de Adán.
Algunos traductores lo identifican con animales reales nocturnos: buho (BPer), lechuza (RV).