Es el genérico "dios", que puede usarse para cualquier dios, no sólo el de Israel. Se lo utiliza mucho en composición con nombres más específicos (cfr. Elyon, etc.), en nombres propios (El-yaquím, por ej. y muchísimos más). Algunas veces se utiliza como un nombre propio, pero no es lo frecuente; la que consigno aquí como su primera aparición (Gn 33,20) es precisamente porque creo que allí puede entenderse de esa manera, pero ya había aparecido anteriormente en composición.