El personaje ha pasado a la tradición desde el evangelio de Mateo como "joven rico"; en los otros dos sinópticos no está caracterizado del mismo modo: Marcos dice que "todo esto lo he cumplido desde mi juventud" (con lo cual más bien alienta la idea de que ya no es joven), y Lucas habla directamente de un "principal", por lo que mínimamente tendría que tener 30 años, alguien que ya no puede ser considerado "un joven" en los criterios de la época.