Divinidad femenina del panteón griego, asociada a la fecundidad y la abundancia, el panteón romano la identificaba con Diana. El templo original fue mandado construir por Creso, el rey de Lidia, y se completó hacia el 600a.C., y fue considerado una de las maravillas del mundo antiguo, aunque fue destruido por el fuego en el siglo IV a.C. A la muerte de Alejandro Magno, y en homenaje a su voluntad de reconstruirlo, fue rehecho; este es el templo que estaba en pie cuando la escena de Hechos. Fue a su vez destruido en el siglo III, y ya no fue vuelto a reconstruir. De sus 127 columnas queda en la actualidad una única señalando el lugar en el que estaba erigido, pero tampoco esa columna es original, sino que en realidad ha sido fabricada con fragmentos de las originales. El sitio quedaba a las afueras del antiguo Éfeso.