A falta de un mejor nombre en la actualidad se lo suele llamar "Juan Apocaleta", ya que no es posible afirmar a ciencia cierta que se trate de Juan (7) "Boanerges" (Mc 3,17), como se lo identificó durante muchos siglos, y hasta casi nuestros días.
Las diferencias de vocabulario, estilo, ideas teológicas, etc. hacen imposible identificarlo con el An: Discípulo amado, sin embargo, los puntos de contacto entre la tradición del cuarto evangelio y la del Apocalipsis no están del todo claros; hay alguna relación en su historia, pero han crecido de maneras divergentes.