Este tema se me ocurrió reflexionando sobre el libre albedrío que le otorgó Dios al hombre por un lado, y por el otro el conocimiento y el control que posee Dios sobre todo lo que ocurre ó va a ocurrir en el universo.
Voy a pegar algunas citas del NT sobre el tema y luego plantearé las preguntas que me surgen a partir de ellas:
Juan 6:64 "Pero hay entre vosotros algunos que no creen." Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar.
70 Jesús les respondió: "¿No os he elegido yo a vosotros, los Doce? Y uno de vosotros es un diablo."
71 Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, porque éste le iba a entregar, uno de los Doce.
Juan 124 Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar:
5 "¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?"
6 Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella.
Juan 1318 No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: ? El que come mi pan ha alzado contra mí su talón. ?21 Cuando dijo estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró: "En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará."
Marcos 1418 Y mientras comían recostados, Jesús dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo."
19 Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: "¿Acaso soy yo?"
20 El les dijo: "Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato.
21 Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!"
Hechos 116: "Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, el que fue guía de los que prendieron a Jesús.
17: Porque él era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio.
PREGUNTAS:
1. Jesús, siendo Dios, sabía ya en el momento que eligió a Judas como uno de los Doce, que si se daban las condiciones requeridas lo traicionaría. Siendo así
¿ Porqué lo eligió como Apóstol ( que evidentemente fué un hecho determinante para que Judas pudiera actuar ) , poniéndolo en ocasión de cometer un pecado tan terrible?
2. Por lo que dice Juan 12:6, Judas era deshonesto , ladrón y codicioso.Su traición por 30 monedas no fue, por lo tanto, un acto imprevisible. Nuestro Señor lo sabía ( ?yo conozco a los que he elegido? ) ; Por otro lado Jesús advierte claramente a Judas sin nombralo (?Pero hay entre vosotros algunos que no creen? y ? "¿No os he elegido yo a vosotros, los Doce? Y uno de vosotros es un diablo." ) , pero aun así Judas persiste en su comportamiento deshonesto ("¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?" ).
A pesar de esto, le permitió seguir con El como Apóstol, pareciendo ya evidente que Judas lo traicionaría a pesar de sus advertencias .
¿ No hubiera sido mas conveniente ó piadoso respecto a Judas, separarlo del grupo de Apóstoles en ese momento?
Según la escuela Molinista sobre el libre albedrío ( Luis de Molina ; Jesuita español, 1535-1600 ) :
Dios libremente decide de acuerdo a su propia sabiduría si proveerá las condiciones que son requisito, incluyendo Su cooperación en la acción, o se abstiene de hacerlo y así hacer posible o impedir la realización del evento. En otras palabras, la infinita inteligencia de Dios ve claramente que sucedería en cualquiera circunstancias concebibles. Sabe por tanto, qué escogerá el libre albedrío de cualquier creatura, si se le da el poder de volición y se le sitúa en ciertas circunstancias dadas. Decreta entonces que se provean las condiciones requeridas, incluyendo Su cooperación, o se abstiene de hacerlo.
3. Aplicando lo que dice la escuela Molinista citada a este caso:
¿Podemos pensar que Dios prestó ? Su cooperación? para que Judas llevara a cabo su traición al elegirlo como Apóstol? ,es decir poniendo uno de los requisitos indispensables para que Judas pudiera actuar ( aunque de todos modos Judas, puestos todos los requísitos, fuera libre de actuar ó no ).
Un abrazo
Eduardo
Señor, tu sabes que te amo.
Lei tu pregunta hace rato, y me quede meditandola.
Aunque hay varias respuestas obvias, que me imagino deben haberte dado sin que eso haya contestado nada.
cada respuesta abre un abanico de posiblididades muy complejas, termina uno mareado sin nada en concreto, asi que me fui a pasear, y mira lo q encontre:
Ahora, si la Iglesia recibe a todos, como puede evitar que se den caídas y abusos.El argumento se completaría (no por parte de mi amigo sino de alguna mente maliciosa) con: ...si el pecado sobreabunda en la Iglesia, la gracia de Cristo es ineficaz.
Es verdad que la Iglesia, sobre todo por los Sacramentos, distribuye la Gracia suficiente para que todos se salven, pero Dios ha querido no avasallar la libertad del hombre. De modo que si uno no es permeable a esa Gracia, queda sin efecto. Sino observemos a Judas. Tuvo el mejor maestro (el Maestro de los maestros en persona). Aprendió el amor del Amor, la dulzura de la Dulzura, fue enseñado y corregido como ningún hombre. Fue un privilegiado, y sin embargo lo traicionó.
¿Será que la medida del pecado se mide por la medida de la Gracia que se rechaza? Si es así, en mi juicio sólo apelo a la Misericordia Divina.
Y después de Judas, la Iglesia primitiva. Por las Epístolas vemos como se reprendía a las distintas comunidades.
Y la historia de la Iglesia está plagada de escándalos, herejías y pecados. Jesucristo profetizó la mezcla entre buenos y malos y hasta el último día no será separado el trigo de la cizaña.
esto lo escribe José Luis, en su blog:
http://.lavidaesmilicia.blogspot.com/2005_03_01_lavidaesmilicia_archive.html
me parece un buen comienzo, luego que nuestros buenos teologos-docentes nos guien
Mas sobre la Gracia y la libertad en el mismo blog :http://.lavidaesmilicia.blogspot.com/2005/06/gracia-y-libertad-ahora-s.html
La cuestión de Judas es muy compleja, ya que desconcierta el hecho de que si Jesús sabía desde el principio que Judas lo iba a traicionar, porqué entonces lo llamó a ser uno de los discípulos.
Yo me inclino a pensar (y quizás en esto diga una burrada) que Jesús no sabía todo lo que iba a pasar, es decir, que en la cuestión de conocer el futuro, sabía tanto como puede conocer cualquiera de nosotros (debido a su naturaleza humana), y vivía en absoluto abandono en las manos del Padre. Siguiendo este razonamiento, cuando eligió a los Doce, no sabría si alguno de ellos lo traicionaría, y sólo después, ya cerca del final, pudo tener el convencimiento de que Judas lo iba a traicionar (la razón para mi es un absoluto misterio, ya que la interpretación de que lo hizo simplemente por codicia no me parece que pueda ser la única razón) a pesar de lo cual le permitió seguir siendo de los Doce, quizás con la idea de darle a Judas una última oportunidad (que Judas desperdició).
Creo que Cristo eligió Judas igual queelige a cualquiera de nosotros... Cristo vino a "sanar a los enfermos", se dirigió primordialmente no a los sanos, a los cumplidores de la Ley, a los justificados, sino a los despreciados por el judaísmo oficial, a los publicanos, prostitutas y "descreídos" (aquellos que no cumplían con los preceptos de la Ley) para darles la oportunidad de la salvación (que el judaísmo oficial les negaba, ya que como dice San Pablo en Romanos, la Ley se convirtió en motivo de condenación, debido a que la Ley pone al descubierto los pecados, pero no da la Gracia para superarlos).
Creo que la elección de Judas obedece a la misma dinámica amorosa que la elección de Mateo (un publicano que podría haber abandonado a Jesús para seguir enriqueciendose ilícitamente) o Pedro (el cual dejó a Jesús solo en el peor momento). Cristo nos da a todos la oportunidad de seguir el buen camino, de apartarnos de todo aquello que entorpece nuestra relación con el Padre...y es a nosotros a quienes corresponde aceptar su invitación (obviamente contando con su ayuda). Pero es cierto que a pesar de todo lo que nos da, nosotros podemos rechazar su oferta. Pero siempre nos da la oportunidad.
Cristo no nos llama porque seamos justos y buenos, sino precisamente porque no lo somos y necesitamos de Él
En efecto, cuando todavía estábamos sin fuerzas, en el tiemposeñalado, Cristo murió por los impíos; - en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir -; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.Romanos 5, 6-8
Un abrazo.
Kanbei:
Yo me inclino a pensar (y quizás en esto diga una burrada) que Jesús no sabía todo lo que iba a pasar, es decir, que en la cuestión de conocer el futuro, sabía tanto como puede conocer cualquiera de nosotros (debido a su naturaleza humana), y vivía en absoluto abandono en las manos del Padre
A Pedro le dice " antes que cante el gallo me habràs negado tres veces".
Tambièn predice la traiciòn de Judas.
Evidentemente tenía el poder de conocer los hechos que iban a acontecer.
Un abrazo
Eduardo
Kanbei:
Lo que dijiste sobre Pedro me hizo pensar que , precisamente sabiendo Jesús que Pedro lo iba a abandonar ( al igual que el resto de los apóstoles excepto Juan ) y lo que es peor: lo iba a negar frente a Su momento más doloroso y tengamos en cuenta que ningún otro Apóstol según el NT lo hizo. A pesar de ello lo eligió como piedra sobre la que fundaba su Iglesia. Es decir: el que (después de Judas ) mas abyectamente se comportó frente a la Pasión, era al mismo tiempo el primero entre los Apóstoles (y esa primacía la manifiesta Juan en la escena frente al Santo Sepulcro vacío). Creo que esto muestra en forma clarísima que realmente Nuestro Señor no hablaba metafóricamente cuando dijo:"yo conozco a los que he elegido".
Sigamos pensando.
Un abrazo
Eduardo
Eduardo,
dándole vueltas al tema de si Cristo podía conocer el futuro, he encontrado esto en el Catecismo que creo guarda cierta relación:
El alma y el conocimiento humano de Cristo471 Apolinar de Laodicea afirmaba que en Cristo el Verbo había sustituído al alma o al espíritu. Contra este error la Iglesia confesó que el Hijo eterno asumió también un alma racional humana (cf. DS 149).
472 Este alma humana que el Hijo de Dios asumió está dotada de un verdadero conocimiento humano. Como tal, éste no podía ser de por sí ilimitado: se desenvolvía en las condiciones históricas de su existencia en el espacio y en el tiempo. Por eso el Hijo de Dios, al hacerse hombre, quiso progresar "en sabiduría, en estatura y en gracia" (Lc 2, 52) e igualmente adquirir aquello que en la condición humana se adquiere de manera experimental (cf. Mc 6, 38; 8, 27; Jn 11, 34; etc.). Eso ... correspondía a la realidad de su anonadamiento voluntario en "la condición de esclavo" (Flp 2, 7).
473 Pero, al mismo tiempo, este conocimiento verdaderamente humano del Hijo de Dios expresaba la vida divina de su persona (cf. S. Gregorio Magno, ep 10,39: DS 475). "La naturaleza humana del Hijo de Dios, no por ella m isma sino por su unión con el Verbo, conocía y manifestaba en ella todo lo que conviene a Dios" (S. Máximo el Confesor, qu. dub. 66 ). Esto sucede ante todo en lo que se refiere al conocimiento íntimo e inmediato que el Hijo de Dios hecho hombre tiene de su Padre (cf. Mc 14, 36; Mt 11, 27; Jn 1, 18; 8, 55; etc.). El Hijo, en su conocimiento humano, demostraba también la penetración divina que tenía de los pensamientos secretos del corazón de los hombres (cf Mc 2, 8; Jn 2, 25; 6, 61; etc.).
474 Debido a su unión con la Sabiduría divina en la persona del Verbo encarnado, el conocimiento humano de Cristo gozaba en plenitud de la ciencia de los designios eternos que había venido a revelar (cf. Mc 8,31; 9,31; 10, 33-34; 14,18-20. 26-30). Lo que reconoce ignorar en este campo (cf. Mc 13,32), declara en otro lugar no tener misión de revelarlo (cf. Hch 1, 7).
Me llaman la atención una serie de cuestiones:
- Al ser Jesús verdadero hombre, su conocimiento es humano y por tanto, limitado.
- Por otro lado, debido a su misión, conocía todo aquello que debía ser revelado acerca del Padre y sus designios, pero podía desconocer otras cosas.
- Tenía una gran penetración psicológica, que le permitía intuir qué era lo que pensaban los demás.
Tal y como señalas, en muchas ocasiones parece saber qué es lo que va a ocurrir, pero esto no sucede siempre. Recordemos por ejemplo la Transfiguración, donde según los Evangelios Elias y Moisés comunican a Jesús su muerte y resurrección (lo cual comunicará a sus discípulos a partir de ese momento), o la oración en Getsemaní, donde la muerte en Cruz al principio no parece que sea algo definitivo o que se de por hecho, sino algo que podría no suceder si el Padre quisiera (aunque al final de la oración es asumido). En ciertas ocasiones, tengo la sensación de que más que clarividencia, lo que se manifiesta es precisamente lo que indica el Catecismo; su extraordinaria (y divina) capacidad para conocer las intenciones ocultas de los hombres, lo cual le posibilitaría prever las reacciones de Pedro o de Judas apenas unas horas antes de que ocurrieran. Pienso que el hecho de que Jesús no tuviera un conocimiento infinito de lo que va a suceder no le resta nada a su divinidad, y en cambio acentúa notablemente su humanidad, en el sentido de que como cualquiera de nosotros (valga la comparación) siempre tenía ante Él un umbral de incertidumbre, lo cual hacía que su entrega incondicional y su abandono en las manos del Padre, a pesar de la dureza del camino, sea no sólo algo heróico, sino un ejemplo a seguir para todos nosotros.
Un abrazo.
Kanbei:
Lo que reconoce ignorar en este campo (cf. Mc 13,32), declara en otro lugar no tener misión de revelarlo (cf. Hch 1, 7).
Cuando Jesús dice "no sé", en realidad está diciendo " no debo revelarlo, no conviene ni es mi misión revelarlo" ( al menos así lo entiendo).
En Getsemaní Jesús precisamente manifiesta conocer lo que le sucedería.
A Jesús se le hace presente todo el sufrimiento de la crucifixión. Sudó gotas de sangre.
Ora " Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero no sea como yo quiero, sino como quieras Tú".
Con esto también nos muestra que no se trata de un destino inexorable e irreversible. Si El hubiera querido habría evitado el Sacrificio, pero se somete voluntariamente a la voluntad del Padre.
A esto me refería cuando al principio dije
:¿Podemos pensar que Dios prestó ? Su cooperación? para que Judas llevara a cabo su traición al elegirlo como Apóstol? ,es decir poniendo uno de los requisitos indispensables para que Judas pudiera actuar ( aunque de todos modos Judas, puestos todos los requísitos, fuera libre de actuar ó no ).
De ningún modo creo que el destino de Judas estaba escrito y que debía cumplirse inexorablemente. Si fuera así Judas no tendría culpa alguna. Judas decidió libremente traicionar a Jesús. Yo me refería en mi pregunta al hecho ( necesario y condicionante ) de que Jesús lo haya elegido como Apóstol a pesar de saber que ponía a Judas en ocasión de cometer semejante pecado, ya que El " conocía a los que había elegido".
Vendría bien que algún teologo se apiade y nos dé una mano.:)
Un abrazo
Eduardo
Señor, Tu sabes que te amo.
Eswtoy de acuerdo con tu aportaci:on, Kanbei. Y la cita que haces estupendamente adecuada.
Hay un detalle que me ha hecho pensar. En la transfiguración, tan solo en el Ev. de Lucas, dice de que hablaban Moisés y Elías "hablaban (con Jesús) de su partida que iba a cumplir en Jerusalén". No se puede excluir que se lo comuniquen, pero yo siempre lo leí con la impresión de que dialogaban con Jesús sobre este acontecimiento.
Repasando de nuevo los textos, me doy cuenta de dos cosas. Una es que el primer anuncio de la pasión que hace a sus discípulos Jesús lo hace antes de la transfiguración, lo que da a entender que su conocimiento de que habrá de sufrir sería previo a su encuentro con Moisés y Elías y supondría que dialogaban los tres, siendo Jesús sujeto activo del diálogo y no un mero receptor de una revelación.
Por otra parte, se hace evidente una relación profunda entre la Transfiguración de Jesús y su Pasión. En el mismo capítulo 9 de Lucas, donde se relata la Transfiguración, están los dos primeros anuncios de la Pasión, enmarcando el relato de la Transfiguración. Un anuncio previo y otro posterior a la Transfiguración, en el mismo capítulo 9. En cambio, el siguiente anuncio de la Pasión no aparecerá hasta el cap. 18,31-34.
Por la manera como Lucas ha relatado estos hechos, se entiende que la Transfiguración de Jesús a los ojos de los discípulos es una gracia que se les hace para fortalecer su fe, para que no desfallezca su fe y su fidelidad n Jesús en el momento de la prueba que se acerca.
Y como todo cuanto está escrito ha sido escrito para nosotros, también a nosotros nos supone una invitación a no desfallecer en los momentos difíciles y a confiar en que el mismo Jesús que hemos seguido con entusiasmo en el momento del primer amor, seguirá siendo el Señor por siempre, incluso cuando en medio de las tormentas de la vida todo pareciera querer hacernos creer que todo podría haber sido un sueño...
Eduresu.
He escrito sin ver tu aportación. A ella solo se me ocurre añadir que el hecho de que Jedas traicionara a Jesús no fue el "sello de su destino"; ya que Pedro, aunque por miedo, también le falló a Jesús. Lo que fue la desgracia de Judas fue en realidad, no haberse levantado de nuevo y seguir a Jesús con un corazón humilde y arrepentido, como lo hizo Pedro. Porque Judas no dejó de recibir las mismas gracias que recibieron los otros discípulos en su seguimiento de Jesús. Ni Jesús al llamarlo le dio menos amor que a los otros discípulos. El misterio está en la libertad soberana de nuestro corazón (gracia de Dios a nuestra pobre humanidad) para la respuesta a ese amor y esa llamada.
Lo que reconoce ignorar en este campo (cf. Mc 13,32), declara en otro lugar no tener misión de revelarlo (cf. Hch 1, 7).
Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.Mc 13, 32
Pienso que lo que se puede deducir de esto es que hay determinadas cosas que, como Jesús no tenía misión de revelarlas, no las conocía (Jesús admite en este versículo que Él no conoce cuando será el fin del mundo, sino que esto es algo que sólo es conocido por el Padre...si fuera como dices, entonces hubiera dicho que Él no podía revelarlo), ya que el Señor nos transmitió todo aquello que sabía del Padre o que el Padre quería que conociéramos a través del Hijo. Como yo lo entiendo, la clave estaría el el himno de Filipenses
Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo: El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz.Filipenses 2, 5-8
Yo me refería en mi pregunta al hecho ( necesario y condicionante ) de que Jesús lo haya elegido como Apóstol a pesar de saber que ponía a Judas en ocasión de cometer semejante pecado, ya que El " conocía a los que había elegido".
Pienso que aquí el conocer a alguien no implica saber como va a actuar. Se pueden conocer la forma de pensar de alguien, sus motivaciones, sentimientos o su predisposición a hacer algo, pero esto no hace que sepamos prever de qué manera actuará (ya que precisamente la libertad personal hace que una persona pueda actuar de formas imprevisibles). Creo que ciertamente Jesús pudo prever la traición de Pedro o la de Judas a partir de un determinado momento teniéndo en cuenta sus reacciones y las circunstancias, pero dudo que al elegir a los doce tuviera ese conocimiento.
Creo que efectivamente, me he metido en un jardín demasiado espeso.
Un abrazo.
Maricruz,
tienes razón, en Lc 13, 22 Jesús anuncia a sus discípulos su destino antes de la Transfiguración...yo siempre había leído la Transfiguración como el ámbito en el que Jesús conoce su muerte y resurrección en Jerusalem, pero es evidente por lo que dices que esto no es así. Según esto, hay dos cosas que señalas que veo entonces como más claras:
- El primer anuncio de la pasión que hace a sus discípulos Jesús lo hace antes de la transfiguración, lo que da a entender que su conocimiento de que habrá de sufrir sería previo a su encuentro con Moisés y Elías y supondría que dialogaban los tres, siendo Jesús sujeto activo del diálogo y no un mero receptor de una revelación.- La Transfiguración de Jesús a los ojos de los discípulos es una gracia que se les hace para fortalecer su fe, para que no desfallezca su fe y su fidelidad en Jesús en el momento de la prueba que se acerca.
Un abrazo, y gracias por la aclaración.
En todo lo que dices, Kanbei, estoy muy de acuerdo con tu manera de precisar lo que era el conocimiento de Jesús, bajo sus dos naturalezas, tanto la humana como la divina. Está tan bien expresado que no he encontrado nada que añadir. Además, he encontrado muy buena tu cita del Catecismo, con la doctrina sobre el tema, basada en la enseñanza cristológica de los Padres.
Aduzco como confirmación sobre lo que dices del conocimiento que Cristo tenía de los acontecimientos, que igual que anuncia (y conoce, por tanto) el fin del mundo, también Jesús dice que "el Hijo del Hombre" no sabe ni el dia ni la hora, sino solo el Padre del cielo. Nosotros tenemos una imagen del "conocimiento" muy limitada. El conocimiento empírico, (material, concreto, o como se le quiera llamar) referido en el tiempo y el espacio, no es todo el conocimiento... Se puede conocer algo muy bien a un nivel espiritual y no tener datos concretos al nivel de las realidades materiales -a la manera de un programa o memorial. Estamos demasiado condicionados a creer que lo que se puede registrar con datos en un tiempo y en un espacio es lo real y verdadero. A este nivel, solo. Pero hay el nivel de las "Verdades verdaderas" que se extrae del Evangelio de Juan y que no se puede comprender desde fuera de ese nivel trascendente.
Maricruz
Kanbei:
Creo que efectivamente, me he metido en un jardín demasiado espeso.
Pero te manejás bién con la podadora. ![]()
Sigamos por favor.
Un abrazo
Eduardo
Señor, Tu sabes que te amo.
¿Qué temita! Cuando tengáis alguno difícil y complicado, avisáis, que en temas así, tan sencillitos y de pocas vueltas, no vale la pena meterse ![]()
Por mi parte, sin ser de ninguna manera un especialista en teología dogmática, me da la sensación que la tradición de los Padres (muy bien resumida en las citas del Catecismo que trae Kanbei) siguió la línea de la Escritura, es decir: presentó las dos caras del problema, pero no lo dejó resuelto ni pareció sentir eso como un déficit de conocimiento.
Sólo la gran mutación del pensamiento que fue la aparición de los sistemas teológicos medievales, recogieron el desafío, y a partir de allí diversas escuelas fueron encontrando sistematizaciones más o menos ingeniosas para poner juntos el agua y el aceite, y que el agua explique el aceite y el aceite al agua. Del medioevo para acá nos es imposible convivir con la contradicción que representa las exigencias de la humanidad del Verbo encarnado, con las que trae la divinidad de Jesús hombre, cosa que los Evangelios hacen, sin embargo, con completa naturalidad.
Confieso que cuando leo esas respuestas (como la de Molina que Eduresu traía) no puedo evitar admirar la construcción pero me es imposible aceptarlas como adecuadas: mi sensación es que en algo violan el carácter único que tuvo la Encarnación, al ponerla bajo los dictados de una comprensión general, y que valdría, por lo tanto, para cualquier encarnación pensada. Lo que vale para cualquier encarnación posible de cualquier dios, ¿vale para la Encarnación realizada de nuestro Dios?
Por otra parte, no vale ser tan chuscos como nuestros curas de hace unas décadas: apelar de antemano al "misterio de la fe". Es verdad que el misterio de la elección divina es eso: un misterio, que está escondido desde toda la eternidad en los arcanos de Dios, pero ese misterio contiene también aspectos de "problema", que deben ser primero adecuadamente planteados, para intentar una respuesta, para recién ahí poder decir que aparece y queda visible el núcleo de misterio que el problema esconde.
A mí me parece que en el misterio de la elección divina hay dos aspectos de problema que fácilmente se confunden con el misterio mismo, pero que pueden ser adecuadamente planteados, y medianamente resueltos: uno es la temporalidad del conocimiento que Dios tiene de la creación, y otro el modo como la Escritura se relaciona con las palabras dichas por Jesús. A esto cabría agregar que el conocimiento que Jesús tenía de sí mismo y de su misión, con ser el misterio de los misterios, tiene también una dimensión de problema que debe ser planteado e intentar resolver.
Nota: a mí la distinción entre misterio y problema me resulta habitual y comprensible de suyo, pero de todos modos, quizás no está demás explicitarla un poco:
Llamo "misterio" a aquellas formulaciones que expresan una verdad auténtica acerca del objeto de la fe, pero que se resisten a todo desarrollo lógico. Son verdades fundantes, la lógica de la fe se despliega a partir de ellas, pero no pueden ser comprendidas ni integradas dentro de ningún sistema. Todo lo más que podemos en relación al misterio es tocar su cara visible, la de la fórmula, para decirlo con alguna otra fórmula, pero lo que esa fórmula dice (su formulación) nos es incomprensible e intangible, es sólo objeto de contemplación. El misterio habla de y desde la realidad de lo divino.
En cambio un "problema" es un objeto lógico, es una formulación que no encuentra su lugar en una lógica dada de la fe, y que debe ser desarticulado en sus componentes esenciales, para que encuentre ese lugar y se integre a él. Muchas veces ocurre que al intentar resolver un problema se desarma todo el sistema lógico en el que pretendíamos encajarlo y nos vemos obligados a construir otro nuevo: no hay cuidado, los sistemas lógicos son cosas humanas, no son la fe, que consiste esencialmente en el misterio.
Aplicado a esto: el por qué último por el que Dios elige a Judas constituye un misterio (también lo es que me elija a mí ), pero no lo son las expresiones escriturísticas de ese misterio, que constituyen más bien un conjunto de problemas: por ejemplo, por qué Juan escribe distinto a los demás, por qué las expresiones concretas acerca de Judas se concentran en Juan y no están en los demás (es cosa de ver en detalle lo que dicen Marcos y Lucas, que no le atribuyen a Jesús un preconocimiento de quién es en concreto el traidor, y Mateo, que se acerca a Juan. Lo de Hechos no plantea problemas, porque habla después de ocurrido todo, en ese caso es claro que expresa el misterio, pero no está bajo problema).
Uf, se me fue a largo con esta nota. Luego sigo. Por favor, no quiero cortar a nadie sino sólo entretejer, así que lo que no sirve al discurso común en lo que digo, lo obvian.
Un abrazo
Abel
Si me olvido de ti, Jerusalén, que de mí se olvide mi diestra
...el por qué último por el que Dios elige a Judas constituye un misterio (también lo es que me elija a mí )
Creo que es aquí donde encuentro la mejor comprensión del por qué eligió a Judas... "muchos son los llamados..." De hecho, estoy convencida que Dios nos ha llamado, nos llama y nos llamará siempre a todos.
puesto que me eligió a mí...
Como aspectos de "problema", creo que se puede señalar como uno de los principales el de la relación de los Evangelios con las palabras históricas de Jesús:
En este sentido, está muy sintéticamente expresado en la Dei Verbum:
Los Apóstoles ciertamente después de la ascensión del Señor predicaron a sus oyentes lo que El había dicho y hecho, con aquel mayor conocimiento de que ellos gozaban, ilustrados por los acontecimientos gloriosos de Cristo y por la luz del Espíritu de verdad (n. 19)
Es decir: dijeron, pero no repitieron lo que Jesús dijo en su tránsito terreno; porque todo lo que recordaban venía teñido de la nueva luz que proyectaba en ellos el ser parte del misterio de la Pascua de Jesús. Si Jesús dijo en la última cena algo en relación a la traición (y todos lo consignan, por lo que hay muchísima probabilidad de que se trate de un recuerdo histórico y no sólo de una elaboración teológica), es muchísimo más probable que se parezca a las palabras que cita Marcos y no a las que citan Juan o Mateo. Comparemos las dos:
Marcos:«
Y al atardecer, llega él con los Doce.Y mientras comían recostados, Jesús dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo." Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: "¿Acaso soy yo?"
Él les dijo: "Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato. Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!" Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: "Tomad, este es mi cuerpo."
Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella.» (Mc 14,18-23)
Es decir, que les dice sobre la traición, pero no les dice quién será, ni siquiera les da la posibilidad de deducirlo, ya que lo que dice puede ser aplicado a todos, como bien entendieron, del momento en que cada uno pregunta "¿acaso soy yo?"
Ocurre que solemos leer este texto de Marcos (y su paralelo en Lucas) desde la claridad con que Juan presenta la escena, y entendemos la expresión "mojar en mi mismo plato" como una acción específica que sólo Judas realiza (de hecho, así lo narra San Juan), cuando es simple expresión de "comer conmigo", que es lo que todos hacen.
En San Mateo se conserva la formulación de los sinópticos con la claridad post-pascual de Juan, y da lugar a una escena que carece de lógica narrativa, aunque teológicamente exprese algo correctísimo:
«Y mientras comían, dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará."
Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: "¿Acaso soy yo, Señor?"
Él respondió: "El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará.
El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!"
Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: "¿Soy yo acaso, Rabbí?" Dícele: "Sí, tú lo has dicho."
» (Mt 26,21-25)
Notemos que acá hay un problema narrativo: ¿quién es testigo presencial de esta escena?
Los apóstoles no pueden ser, porque hubieran sabido esa misma noche, y con suficiente antelación, quién era el traidor, y Judas desde luego no porque murió; Jesús tampoco: no nos consta que les narrara nada anterior a su Pasión luego de ocurrida, y sería poco verosímil. Ya sé, me dirán que el testigo es el Espíritu Santo: sí, desde luego, él es el garante de la veracidad de la Escritura, pero no soluciona el problema narrativo de que se trata de una escena contada en tercera persona que no tiene ningún observador externo que pudiera dar cuenta de ella (cosa que pasa muy frecuentemente en la Escritura, reparemos o no en ello). La coherencia narrativa exige que no eludamos la pregunta "¿cómo sabe el narrador esto que cuenta?"
Si queremos mantener la historicidad de la escena, habrá que suponer que Jesús tuvo algún diálogo con Judas que no fue escuchado por los demás, aunque lo vieron dialogar con él, y que luego de la Pascua (con aquella mayor comprensión de la que hablaba la Dei Verbum) comprendieron lo que allí se había dicho, y lo escenificaron.
Cierto aspecto del problema que tratamos queda "resuelto": haya o no tenido Jesús una conciencia histórica acerca de quién lo iba a entregar, no la expresó claramente, a pesar de lo que San Juan afirme. Eso, desde luego, no nos resuelve el misterio:
-¿Sabía Jesús en detalle lo que le iba a pasar y cómo le iba a pasar?
-¿Por qué Dios elige a unos para la reprobación?
Un abrazo
Abel
Si me olvido de ti, Jerusalén, que de mí se olvide mi diestra
Aparte del plagio de Abel: ahora que no me lee, les digo que fui yo la que le apunté: se responde: ¿y por qué me eligió a mí?
. Respondo someramente. A mí lo de la respuesta a Judas me suena a ese tipo de cosas que uno y el resto de los presentes oyen pero no lo pillan hasta que no ha pasado lo que tenía que suceder y se empiezan a atar cabos. Con un poco de memoria que hagamos sobre situaciones que vivimos, es fácil sacar un ejemplo.
.
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A mi lo de la respuesta a Judas me seuan a ese tipo de cosas que uno y el resto de los presentes oyen pero no lo pillan
Esencialmente estamos diciendo lo mismo: si lo oyeron pero no lo pillaron hasta después de los hechos, es porque lo que oyeron no fue lo que consigna San Mateo, que es suficientemente claro y no deja margen a que entre 11 no haya uno que lo pille.
Por ejemplo, Jesús pudo haberle dicho la frase (por ejemplo, acompañándola de un gesto) de modo que se entendiera: "eso eres tú quien dice eso, no yo...", con lo cual les da margen para que no lo pillen, porque sería una respuesta elíptica. En todo caso, la cuestión central es que no les dio pistas de quién era el traidor, y nos deja en la duda de si él mismo lo sabía.
Afirmar lo que dices, Toñi, es una manera más elegante que la mía (ay, la elegancia femenina, quién la tuviera!) de decir que Jesús no dijo lo que San Mateo pone, porque aunque haya dicho las mismas palabras, no las dijo como San Mateo quiere que el lector las entienda. San Mateo está haciendo teología, no biografía.
Lo del plagio no lo pillé yo... ![]()
Un abrazo
Abel
Si me olvido de ti, Jerusalén, que de mí se olvide mi diestra
Muy buenas todas las aportaciones!! Gracias Abel por aclararnos este punto de las Escrituras.
Creo que el tema del Drama de Judas es una espina que tenemos clavada todos en el corazón, no? Dante coloca a Judas en el último círculo del infierno, que lo reserva para los traidores. Mal por Dante, tan bien que se sabía su teología y viene al final a meter la pata. A primera vista uno podría pensar que es lógico que el poeta lo haya puesto allí a Judas. Pero la verdad es que no sabemos nada de la suerte de Judas. Como tampoco podemos a ciencia cierta saber de nuestra suerte.
¿Por qué eligió Jesús a Judas? Yo pregunto ¿y por qué siempre comparamos a Judas con San Pedro, al buen ladrón con el malo, al primer hijo con el segundo, a Caín con Abel y así una larga lista? Tal vez todos tendremos un poco de ambos. Tal vez Dios nos quiera decir algo más (como siempre) que no acertamos a ver. (como casi siempre)
Como las aportaciones de todos me superan en sapiensa, mejor los sigo leyendo. No quiero distraerlos. Pero los leo!!! Un beso, Andrea.