Muchas gracias Abel, sigo leyendo...
Un abrazo
Jorge.
Gracias, Toñi, has encontrado el hilo en que se hablaba de la pregunta hecha en otro hilo. Y muy buena la primera cita que hace Kanbei del Catecismo donde la respuesta es magistral y no creo que deba ser puesta después en duda, sobre como era el conocimiento de Cristo como Hijo de Dios e Hijo de Hombre. Realmente magistral.
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna
Por que fué el discipulo mas preparado junto a Maria Magdalena, la esposa del Maestro Jesus, El Cristo.
Hablando de "Esposa del Maestro" la nueva aventura de "revisionismo histórico" realizado por Discovery Channel está despertando, por lo que pude ver, poca credibilidad. Incluso por aquellos que aprovecharon el Código da Vinci para largar su bocaza.
Uno de los argumentos de J. Cameron es que los nombres que figuran en el osario son de mucha coincidencia con los nombres del evangelio. Todos los que se dicen expertos en cultura judía antigua dice que no es de extrañar, sobretodo en una época donde no había apellido... es absolutamente normal que haya nombres que a nuestra vista nos parezca coincidentes. Por eso, dicen, este proyecto televisivo no deja de ser un negocio montado sobre la estructura que dejó el Codigo da Vinci.
En fín... seguramente seguirá la discusión... por lo pronto el tema logro su objetivo... que se hable de él.
Ariel
Por cierto, perdón por el "nada que ver" al hilo del tema.
Ariel
La verdad es que me da la sensación que voy a entrar como elefante en cacharrería de cristal... pero en fín, perdonad.
- Lo primero que quiero decir es que muchos hombres, muchos santos han conocido (y no porque sean Dios) hechos que iban a ocurrir en el futuro, en sus vidas, o en las vidas de los otros. Por ejemplo el Padre Pío, o si miramos la escritura profetas que anuncian acontecimientos que vendrán en el futuro. ¿Acaso Jesús no podía conocer, como hombre que dialoga con Dios en la oración, acontecimientos importantes para la historia de la salvación?, para este conocimiento no se requiere ser Dios, tan solo escuchar a Dios.
- La razón por la que Jesús eligió a Judás, me parece que debió ser que así le pareció que daba gloria a Dios, que era su voluntad, que era lo mejor para el cumplimiento de la voluntad de Dios. Si lo eligió fue tras orar, y sin duda, fue por amor.
- Una vez que fue elegido, recibió tantos dones como los demás, tantas gracias, tantos favores como los demás para alcanzar la santidad y ser un buen apostol de Jesús. No creo que se le diera menos para que vendiera a Cristo.
- ¿habéis dado catequesis, no os pasa que os dáis cuenta quien está acogiendo lo que decís, y quien no?, ¿no os percatáis muchas veces que si este sigue así acabará mal? ¿y es un niño... y sin embargo, se ve?... y eso que somos hombres y pecadores.... ¿qué no vería Jesús hombre cabal y santo? (sin entrar en el tema de como anonada y hasta que punto su sabiduría divina).
- Jesús se daba cuenta del corazón de Judas, que no avanzaba, que no caminaba, al contrario que el demonio iba entrando cada vez más en él... el mismo Jesús tuvo que preguntarse (preguntar a su Padre) ¿y por qué Judas?... Jesús busca respuestas en la escritura... y descubre que el Mesías debe ser traicionado.... que dolor descubrir esto... traicionado por un amigo, por uno al que amas... ¿quién podría traicionar a Jesús?.... el mismo Jesús tuvo que darse cuenta que Judas, por su comportamiento, sus críticas, sus amistades... Seguro que esto se lo confirmaba el Padre en la oración de cada noche, de cada día.
- El único consuelo que tendría Jesús al ver esto sería que era para cumplir la voluntad de Dios (no que Judas tuviera como marioneta que traicionarlo) sino que aquel dolor de intentar amar al que no quiere ser amado, de dar amor al que te lo va a traicionar es deseo expreso de Dios para salvar a la humanidad incapaz de amar al enemigo. Es para que se cumpla la escritura, la redención, he de pasar por esto... ojalá no tuviera que pasar...
- Judás pudo no traicionar a Jesús, como María pudo no ser la madre de Jesús, como Eva pudo no pecar junto a Adán. Pero en sus libertades nosotros hemos sido afectados. Dios providente no anula la libertad. nos salva gracias a ella, pues sin ella, no hay ni traición, ni amor.
- En resumen Jesús eligió a Judás como Apostol, porque fue amado como Pedro, y llamado como él, y destinado a grandes cosas... pero... no quiso... y Jesús lo supo... y lo sufrió... y si pudo con ello es... porque la escritura lo había profetizado....
- Para los que os gusta la teología ficción? ¿qué hubiese pasado, si tras la traición, Judas en vez de suicidarse... se convierte y se arrepiente?... ¿no hubiese sido un Apóstol?... pero tampoco quiso... que dolor para Jesús...
Volviendo a Judas. Quizas Jesús supiera de su traición desde el inicio pero también tuviera la espranza de que el libre albedrio lo llevara a Judas a cambiar de opinión en último momento.
A veces me pregunto si cada un de nosotros no somos una esperanza de Dios. Cuanto nos cuesta a cada uno mantenernos dentro de los limites y no pecar, y no me refiero a los de comisión u omisión, sino a los de pensamiento. Entonces, cada vez que nos arrepentimos, nos confesamos y comenzamos de nuevo ¿no estamos renovando esa esperanza que Dios deposita en nosotros?
Lo que no entiendo es, si Judas no lo traicionaba, como seguia la historia, que hubiera pasado con la pasión, muerte y resurrección. La muerte de Jesús no fue una condición necesaria de nuestra futura salvación?.
Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes, Y a no decir mentiras para ganar el aplauso de los débiles.
¿Y por qué se da por sentado que Judas se condenó?
Los mayores pecadores y criminales también han vivido y Dios siempre sabe de las traiciones de lso hombres.
Toñi, porque está escrito en "Hechos de los Apóstoles", cuando sustituyen a Judas por Matías....
Es muy interesante lo que dice "Te_escucho":
- Para los que os gusta la teología ficción? ¿qué hubiese pasado, si tras la traición, Judas en vez de suicidarse... se convierte y se arrepiente?... ¿no hubiese sido un Apóstol?... pero tampoco quiso... que dolor para Jesús...
¿No renegó Pedro también y sin embargo es el Primero de los Apóstoles, la Cabeza de la Iglesia y al que Jesús después de su resurreción "llama a parte" ?
ç Y es que le pecar a veces es pura condición humana, pero el "pedir perdon", es cuestión del "libre albedrío del hombre"....
Un Abrazo
Mª Carmen
Macarmen : en lo Hechos de los Apóstoles no se afirma que Judas se haya condenado. Cuando presentan a Barsabás y a Matías dice :
Entonces oraron así: "Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido, para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desertó para irse adonde le correspondía."
Echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, que fue agregado al número de los doce apóstoles. Hechos 1,24-26
Les copio unas palabras del Santo Padre Benedicto XVl en la Audiencia General del 18 de octubre de 2006 sobre Judas Iscariote:
Queridos hermanos y hermanas:
Al terminar de recorrer hoy la lista de los doce apóstoles llamados directamente por Jesús durante su vida terrena, no podemos dejar de mencionar a quien siempre aparece en último lugar: Judas Iscariote. Queremos asociarle con la persona que después fue escogida en su sustitución, es decir, Matías.
Ya sólo el nombre de Judas suscita entre los cristianos una instintiva reacción de reprobación y de condena. El significado del apelativo «Iscariote» es controvertido: la explicación más utilizada dice que significa «hombre de Queriyyot», en referencia al pueblo de origen, situado en los alrededores de Hebrón, mencionado dos veces en la Sagrada Escritura (Cf. Josué 15, 25; Amós 2, 2). Otros lo interpretan como una variación del término «sicario», como si aludiera a un guerrillero armado de puñal, llamado en latín «sica». Por último, algunos ven en el apodo la simple trascripción de una raíz hebreo-aramea que significa: «aquel que iba a entregarle». Esta mención se encuentra dos veces en el cuarto Evangelio, es decir, después de una confesión de fe de Pedro (Cf. Juan 6, 71) y después durante la unción de Betania (Cf. Juan 12, 4).
Otros pasajes muestran que la traición estaba en curso, diciendo: «aquel que le traicionaba», como sucede durante la Última Cena, después del anuncio de la traición (Cf. Mateo 26, 25) y después en el momento en que Jesús fue arrestado (Cf. Mateo 26, 46.48; Juan 18,2.5). Sin embargo, las listas de los doce recuerdan la traición como algo ya acontecido: «Judas Iscariote, el mismo que le entregó», dice Marcos (3, 19); Mateo (10, 4) y Lucas (6, 16) utilizan fórmulas equivalentes. La traición, en cuanto tal, tuvo lugar en dos momentos: ante todo en su fase de proyecto, cuando Judas se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús por treinta monedas de plata (Cf. Mateo 26,14-16), y después en su ejecución con el beso que le dio al Maestro en Getsemaní (Cf. Mateo 26, 46-50).
De todos modos, los evangelistas insisten en que le correspondía plenamente su condición de apóstol: es llamado repetidamente «uno de los doce» (Mateo 26,14.47; Marcos 14, 10.20; Juan 6, 71) o «del número de los doce» (Lucas 22, 3). Es más, en dos ocasiones, Jesús, dirigiéndose a los apóstoles y hablando precisamente de él, le indica como «uno de vosotros» (Mateo 26, 21; Marcos 14,18; Juan 6, 70; 13, 21). Y Pedro dirá que Judas «era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio» (Hechos 1, 17).
Se trata, por tanto, de una figura perteneciente al grupo de aquellos a los que Jesús había escogido como compañeros y colaboradores cercanos. Esto plantea dos preguntas a la hora de explicar lo acaecido. La primera consiste en preguntarnos cómo es posible que Jesús escogiera a este hombre y confiara en él. De hecho, si bien Judas es el ecónomo del grupo (Cf. Juan 12,6b; 13,29a), en realidad también se le llama «ladrón» (Juan 12,6a). El misterio de la elección es todavía más grande, pues Jesús pronuncia un juicio muy severo sobre él: «¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!» (Mateo 26, 24). Este misterio es todavía más profundo si se piensa en su suerte eterna, sabiendo que Judas «fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: “Pequé entregando sangre inocente”» (Mateo 27, 3-4). Si bien él se alejó después para ahorcarse (Cf. Mateo 27, 5), a nosotros no nos corresponde juzgar su gesto, poniéndonos en lugar de Dios, quien es infinitamente misericordioso y justo.
Una segunda pregunta afecta al motivo del comportamiento de Judas: ¿por qué traicionó a Jesús? La cuestión suscita varias hipótesis. Algunos recurren a la avidez por el dinero; otros ofrecen una explicación de carácter mesiánico: Judas habría quedado decepcionado al ver que Jesús no entraba en el programa de liberación político-militar de su propio país. En realidad, los textos evangélicos insisten en otro aspecto: Juan dice expresamente que «el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle» (Juan 13,2); del mismo modo, Lucas escribe: «Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era del número de los doce» (Lucas 22, 3). De este modo, se va más allá de las motivaciones históricas y se explica lo sucedido basándose en la responsabilidad personal de Judas, quien cedió miserablemente a una tentación del Maligno. En todo caso, la traición de Judas sigue siendo un misterio. Jesús le trató como a un amigo (Cf. Mateo 26, 50), pero en sus invitaciones a seguirle por el camino de las bienaventuranzas no forzaba su voluntad ni le impedía caer en las tentaciones de Satanás, respetando la libertad humana.
De hecho, las posibilidades de perversión del corazón humano son realmente muchas. El único modo de prevenirlas consiste en no cultivar una visión de la vida que sólo sea individualista, autónoma, sino en ponerse siempre de parte de Jesús, asumiendo su punto de vista. Tenemos que tratar, día tras día, de estar en plena comunión con Él. Recordemos que incluso Pedro quería oponerse a Él y a lo que le esperaba en Jerusalén, pero recibió una fortísima reprensión: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres» (Marcos 8,32-33) Tras su caída, Pedro se arrepintió y encontró perdón y gracia. También Judas se arrepintió, pero su arrepentimiento degeneró en desesperación y de este modo se convirtió en autodestrucción. Es para nosotros una invitación a recordar siempre lo que dice san Benito al final del capítulo V, fundamental, de su «Regla»: «no desesperar nunca de la misericordia de Dios». En realidad, «Dios es mayor que nuestra conciencia», como dice san Juan (1 Juan 3, 20).
Recordemos dos cosas. La primera: Jesús respeta nuestra libertad. La segunda: Jesús espera que tengamos la disponibilidad para arrepentirnos y para convertirnos; es rico en misericordia y perdón. De hecho, cuando pensamos en el papel negativo que desempeñó Judas, tenemos que enmarcarlo en la manera superior con que Dios dispuso de los acontecimientos. Su traición llevó a la muerte de Jesús, quien transformó este tremendo suplicio en un espacio de amor salfíco y en la entrega de sí mismo al Padre (Cf. Gáltas 2, 20; Efesios 5,2.25). El verbo «traicionar» es la versión griega que significa «entregar». A veces su sujeto es incluso el mismo Dios en persona: él mismo por amor «entregó» a Jesús por todos nosotros (Cf. Romanos 8, 32). En su misterioso proyecto de salvación, Dios asume el gesto injustificable de Judas como motivo de entrega total del Hijo por la redención del mundo.
Al concluir, queremos recordar también a quien, después de Pascua, fue elegido en lugar del traidor. En la Iglesia de Jerusalén se presentaron dos a la comunidad, y después sus hombres fueron echados a suerte: « José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y Matías» (Hechos l, 23). Precisamente este último fue el escogido, y de este modo «fue agregado al número de los doce apóstoles» (Hechos 1, 26). No sabemos nada más de él, a excepción de que fue testigo de la vida pública de Jesús (Cf. Hechos 1, 21-22), siéndole fiel hasta el final. A la grandeza de su fidelidad se le añadió después la llamada divina a tomar el lugar de Judas, como compensando su traición.
Sacamos de aquí una última lección: si bien en la Iglesia no faltan cristianos indignos y traidores, a cada uno de nosotros nos corresponde contrabalancear el mal que ellos realizan con nuestro testimonio limpio de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador
Un abrazo
Eduardo
Hagase Tu voluntad
Eduardo, ¿Qué te parece si lees "un poquiñín más arriba", donde Pedro dice que "hay que elegir a un sustituto para Judas?
¿Por qué se nos hace tan cuesta arriba el reconocer al Infierno como una realidad, en lugar de una "metáfora dialéctica" para justificar que hay que ser bueno, pero "donde se sabe que supuestamente NADIE ha ido todabía", que es lo que "mola" y lo que se lleva ahora ?
Un Abrazo
Mª Carmen
Por cierto cuando en Hechos, 25 dice:
" para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto que abondonó Judas pra irse a su lugarar"
¿Qué lugar es cuando no lo quieren nombrar?
Lo siento pero el Infierno existe, y es una realidad a la que cada uno pued ir por su propio pié, sin que nadie le mande.... Por ejemplo por la vía del "suicidio consciente" como respuesta a la desesperación, o simplemente como forma de no asumir una responsabilidad o una realidad.
Un Abrazo
Mª Carmen
Leo, Macarmen, pero no encuentro ninguna cita que afirme la condena eterna de Judas. Si tú la ves , copiala aquí por favor.
La Iglesia puede tener la certeza de la santidad de alguien y de si esa persona ha merecido la salvación eterna a través de los procesos de beatificación y canonización, pero jamás ha afirmado tener la certeza de la condena eterna de persona alguna, ni siquiera de Judas.
Y eso no tiene nada que ver con la existencia real del infierno sino mas bien con dejar librado a la misericordia y a la bondad de Dios el destino final de las almas.
¿Quién puede conocer lo que sucedió en el último instante , pendiendo de la soga y a punto de caer destrozado , en el alma de Judas? Solo Dios.
Un abrazo
Eduardo
Hagase Tu voluntad
Lo que no entiendo es, si Judas no lo traicionaba, como seguia la historia, que hubiera pasado con la pasión, muerte y resurrección. La muerte de Jesús no fue una condición necesaria de nuestra futura salvación?.
Yo no cómo sabía Jesús que Judas le iba a traicionar. Tal vez, en lugar de conocimiento divino, simplemente alguien se lo había "chivado". Tampoco me parece que haga falta ser un fuera de serie para saber que alguien te está traicionando... Tal vez le bastase con conocer la naturaleza humana.
Lo que sí se es que Jesús, cuando se encarna, no viene a representar, como en un teatro, un guión previamente escrito en el cielo. Eso huele a gnosticismo. Jesús, cuando se encarna, lo hace con todas las consecuencias. Se somete a la libertad humana, a la libertad de Judas y también a la libertad de la madre de Pilatos, que podría haber abortado.
La pasión y muerte de Jesús se produce en unas circunstancias históricas determinadas, pero podrían haber sido otras distintas. Lo que conduce a Jesús a su muerte es su propia vida, sus palabras y sus obras. El mal no puede soportar el bien. Si el mal existe en esta tierra, la muerte de Jesús estaba garantizada.
Por otra parte, si Jesús no hubiese llamado a Judas, ¿cómo iba yo a esperar que me llamase a mí?.
Jesús siempre está dispuesto a empezar de nuevo y no da a nadie por perdido.
En el fondo, esta es mi esperanza.
¿La misericordia de Dios o la ¿misericomodidad nuestra? Porque en realidad el "buscar la salvación de Judas Iscariotes", es eso: "buscar el que no nos tengamos que "molestar en cumplir" si no nos apetece.... y mucho menos "molestarnos en pedir perdon"... ¡con lo incómodo que nos resulta a nuestro ego! ¿Verdad?
¿Por qué nadie se plantea por qué los 11 apóstoles restantes siguieron siendo "la Base de la Iglesia", cuando en el "fondo todos participaron de alguna manera en ello" ? De hecho ¿Cómo se sabía que Judas era ladrón, a no ser que "le hubieran pescado el resto de los Apóstoles, o alguno de ellos", antes de la "famosa Cena Final"? ¿Cómo sabían "exactamente lo que les dijo Judas a la parte del Sanedrín que relaizó la transación económica antes de Suicidarse si alguno de ellos no tuviera "especial trato con el personal" ? Porque está claro que el Sanedrin no iba a decir que Judas se suicidó por "remordimientos" ¿Verdad? Más que nada, porque sería darle la razón a los Discípulos cuando les dicen aquelllo de "Aquel que vosotros matasteis"....
Por cierto la cobardía también es una forma de "participación", aunque sea por omisión.
Yo creo que vale más sentirse un Apostol traidor y mentiroso, pero que se sabe reconocer a sí mismo como tal y por lo tanto pedir perdon; a un Judas que "no es capaz de reconocer su propia debilidad" simplemente por pura soberbia.
Un Abrazo
Mª Carmen
MaCarmen, repasa el post
http://www.eltestigofiel.org/dialogo/fo_temas.php?idm=37827
es un comentario del Papa actual. Nadie puede decir quien está en el infierno.
¿Cómo sabemo squé paso entre el momento de ahorcarse y el de morir? Ni se afirma ni se niega, solo que no sabemos.
Los únicos habitantes seguros del infierno sn los demonios. De los demás no se puede decir nada.
No me lo imagino a Judas en el infierno, como así a nadie, pero afirmarlo no me atrevo, podría ser un juicio temerarario. Dejemos a Dios ser Dios. Me inclino a pensar como Edu y los demás.
Carmen, no creo que busquemos en judas razones para no cumplir, ya nos basta con nuestra propia conciencia cuando no lo hacemos. ¿No te parece?
Andrea.
Yo soy un pobre malherido, Dios mío, tu salvación me levante.
Quizas Judas se arrepintio también de suicidarse en los ultimos instantes y no pudo impedir que el suicidio se consumara. Quizas ese arrepentimiento fue útil y esta purgando su traición, cuyo arrepentimiento creemos que lo llevo al suicidio.
Quizas Jesús sabia de la traición, del suicidio y del posterior arrepentimiento, quizas no lo sabía, quizas sólo sabia una parte y no la otra. Lo que quiero decir es que quizas nunca podamos saber si Jesus sabia o no sabía y porque dijo lo que dijo o callo lo que callo, pero lo cierto es que lo que importa es la fe que nosostros tengamos, como también nuestras obras para procurar salvarnos cuando nos llegue la parca que, como dice una canción, esta tan segura de que llegara que nos da una vida de ventaja.
No sé si es útil tanta especulación acerca de este tema y si lo pienso detenidamente espero que Judas se haya arrepentido mientras se ahorcaba porque ciertamente debe haber sufrido mucho su traición como para suicidarse y encima condenarse eternamente por esa decisión.
Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes, Y a no decir mentiras para ganar el aplauso de los débiles.