Poco puede decirse de esta ciudad en relación con los evangelios, es apenas el gentilicio del hombre que, obligado, ayudó a Jesús a llevar el peso de la cruz, y cuyos dos hijos, Alejandro y Rufo, quizás fueron miembros de la comunidad marcana (ver Mc 15,21).
Cirene era la única colonia griega del norte de África, entre Alejandría y la Gran Sirte, en la región llamada, precisamente, Cirenaica. Era una ciudad importante, próspera y floreciente, fundada —según la fecha tradicional— en el 622 a.C. En el 96 a.C. pasó a dominio romano, y en el 74 a.C. fue unida a Creta para formar una provincia romana.
Había una importante presencia judía en ella; en 2Mac 2,23 se menciona a un autor judío de ese origen, Jasón de Cirene, autor de una historia de los Macabeos, de la que el autor de nuestro libro de 2Macabeos declara haber hecho un resumen.
También Cirene aparece mencionada varias veces en Hechos de los Apóstoles como una ciudad de donde proceden núcleos sinagogales, como el de la «Sinagoga de los libertos» que disputaron con Esteban (Hch 6,9).
Nada de esto, por supuesto, tiene ni la más mínima influencia en la comprensión de quién es Simón de Cirene, de modo que, no sabiendo siquiera si nació en Cirene o si es llamado así por herencia familiar, sólo permite establecer el significado remoto de su lugar de origen.