Idumea o Edom es un antiguo grupo tribal del sur de Palestina, que la propia Biblia relaciona con Israel, como descendientes de Edom, hijo de Esaú, el hermano (y rival) de Jacob (ver Gn 25,21-34 y Gn 27). En el segundo milenio a.C. era un grupo nómade, sin embargo fueron sedentarizándose, y aprovechando el control de algunas rutas comerciales, creciendo y estabilizándose como estado. Prosperaron a la sombra del control asirio de la región. Su capital era Bosrá, mencionada también en el A.T.
La Idumea de época neotestamentaria no corresponde exactamente a la Edom del Antiguo Testamento: Edom estaba al sur del mar Muerto, mientras que Idumea se extendía más hacia el oeste, y en tiempos ya de Herodes, su territorio había quedado recortado por la presión de los reinos nabateos.
Como todos los pueblos de la región (incluyendo Judá), cae bajo el control de las sucesivas potencias que dominan el territorio: Asiria, Babilonia, Persia, Grecia, Roma.
En el breve período de semiindependencia judía, bajo Juan Hircano, en el 129 a.C., Idumea fue incorporada al reino de Judá, y sometida a un proceso de judaización forzosa, al punto que el propio Herodes El grande era en realidad idumeo, no judío, de origen. Pero eso no impide que para Israel, Idumea representara siempre al "enemigo en casa"; se recordaban las colaboraciones de Edom con la destrucción de Jerusalén a manos de Babilonia (cfr. S 137,7) e Isaías llega a decir que son "el pueblo del anatema" de Yahvé, algo así como esencialmente irredimibles (cfr. Is. 34).
La mención en este sumario de actuación de Jesús que trae Marcos en Mc 3,7-12 es algo inesperada, ya que el nombre de Idumea no aparece en ningún otro sitio del NT, y no pertenece a los sitios que la memoria cristiana asocia a la predicación de Jesús, ni siquiera como sitios alejados (como Tiro o Sidón). Podría ser que quisiera representar la llegada de Jesús incluso a los irredentos (¿pero por qué no menciona a Samaría, mucho más notoriamente irredenta?), o mostrar el alcance universal de la predicación de Jesús (Gnilka), o incluso mostrar comparativamente cuánto supera Jesús a Juan Bautista, teniendo presente que en el único sumario de actuación de este último (Mc 1,5) sólo se mencionaba a Judea y Jerusalén.