Entre seres humanos. El tema del amor humano, en sus diversas realizaciones, es frecuente en el AT. Al amor sexual se dedica uno de sus libros más bellos, el Cantar de los Cantares (= El mejor cantar); es institución original de Dios (Gn 2,23-24), es tema de las historias patriarcales (Gn 24: el amor sigue al matrimonio; Gn 29: el amor precede). El amor de amistad se describe en la historia de David y Jonatán (1Sm 18ss; 2Sm 1,19-27). De amor paterno es buen ejemplo David (2Sm 12,15-23: el hijo de Betsabé; 2Sm 18,33: muerte de Absalón). De amor maternal, la figura trágica de Rispa (2Sm 21,9-10). Al amor familiar en sus diversos aspectos está dedicado el libro de Tobías. Ensanchando el campo, se encuentra el esclavo que se encariña con el amo (Dt 15). Y sobre todo, el precepto de amar al prójimo como a uno mismo (Lv 19,18); ese amor se dirige sobre todo a los necesitados; por ejemplo, al emigrante (Lv 19,34). El amor en sus diversos aspectos se emplea como expresión simbólica de las relaciones entre Dios y los hombres. Aunque son correlativas, podemos distinguir para aclarar: a) El hombre debe amar a Dios. El precepto clásico de Dt 6 expresa la totalidad, intensidad y exclusividad de la actitud humana, que después se manifestará en el cumplimiento de los mandatos (Dt 5,10). La intimidad personal se expresa en textos como Sab 6,19; Sab 7,14; Sab 8,3. Este amor puede representarse, sobre todo como lealtad del vasallo en la teología del Deuteronomio o bien como símbolo conyugal (Os 2). b) El amor de Dios al hombre puede usar el símbolo maternal (↗madre) (Is 49,14-15), paternal (↗padre) (Os 11); más frecuente y desarrollado es el símbolo conyugal (Is 1,21-23; Is 49,14-26; Is 54; Is 62; Jr 2; Ez 16). El amor es fundamento de la ↗elección y de la ↗alianza y exige correspondencia (Dt 4,37; Dt 7,8.13; Dt 10,15). c) Emparentadas con el amor o fundadas en él están la gracia, compasión, clemencia, bondad, misericordia, etc.