El hijo varón continúa el apellido y, en cierto modo, la imagen paterna (Gn 5,3). El nombre se extiende a descendientes remotos. Metafóricamente designa al discípulo (Prov y Eclo). El pueblo de Israel es hijo de Dios (Ex 4,22; Dt 14,1; Os 11,1); y el rey se considera adoptado por el Señor (Sal 2,7; Sal 89,28). También el justo, como individuo típico (Sab 2,13; Sab 5,5). ↗Familia.