No hay pruebas de que en Israel estuviera organizada, aunque tenía que existir el aprendizaje artesano en todas sus ramas. En buena parte parece estar ligada a los "sabios". Ex 12,26-27 podría aludir a una catequesis elemental, en familia; de hecho, los padres son los primeros instructores, y el sabio se dirige a sus discípulos con el título "hijo mío". Dios educa a Israel como un padre a su hijo (Dt 8,5). A los sacerdotes compete la enseñanza o instrucción (= torá) en materias cúlticas. La parénesis del Deuteronomio tiene valor de enseñanza religiosa. También los profetas tenían discípulos (Eliseo; Is 8). La enseñanza puede ser simple aprendizaje de textos (Dt 31,19-20), puede incluir el aspecto de experiencia y entrenamiento (Sal 144,1; Is 24). Los temas de la enseñanza suelen ser de la vida práctica; no sabemos si las disertaciones botánicas de Salomón (1Re 4,31 ss) estaban destinadas a la enseñanza.