Es el sitio separado para el ↗culto, especialmente relacionado con la divinidad: en principio puede ser un lugar abierto (altozanos), puede ser una tienda de campaña o pabellón, puede ser un recinto con edificios. Santuarios antiguos hubo en Siquén, Betel, Gabaón, Silo. Entre David y Salomón se consuma la construcción de un templo central para el pueblo. La descripción se encuentra en 1Re 6-7 y Ez 40ss. El sentido teológico se formula sobre todo en la oración de Salomón (1Sm 8). Es lugar del sacrificio, el oráculo y la ↗oración. El templo tiene una dimensión positiva: es lugar de la ↗presencia de Dios, que recibe y da audiencia, en él está la ↗gloria del Señor; es garantía de protección. Pero el templo puede desviar: sugiriendo un Dios inmóvil, creando una falsa seguridad (Jr 7). La cosa es tan grave, que el templo es destruido y la Gloria emigra (Ez 1-10). Habrá un templo mesiánico (Is 2,2-5; Is 56,7; Is 60; Ez 40-48), lugar de oración para todos los pueblos.