Lo que más se acerca en el AT a nuestro concepto global de felicidad es shalom = paz, prosperidad, bienestar. Pero hay una raíz que se especifica como felicidad: el sustantivo sr significa feliz (nombre propio Félix), el verbo es felicitar (Gn 30,13), la fórmula sré N es felicitación, en griego makarios, en latín beatus, de donde nuestra bienaventuranza: "dichoso, feliz, bienaventurado el que..." Esto supuesto, se podría compilar una lista, no sistemática, de "bienaventuranzas" del AT. Doy algunos ejemplos de salmos, que es donde más abundan: Dichoso el hombre que se atarea con la ley del Señor, porque será como un árbol plantado junto a la corriente (Sal 1); dichoso el que está absuelto de su culpa, porque el Señor lo protegerá (Sal 32); dichoso el que cuida del desvalido, porque el Señor lo conservará en vida (Sal 41); dichoso el que tú eliges y acercas, porque se saciará de los bienes de tu casa (Sal 65); dichosos los que habitan en tu casa, porque verán a Dios (Sal 85); dichoso el que tú educas, porque le darás descanso tras los años duros (Sal 94); dichoso quien respeta al Señor, porque su descendencia será bendita (Sal 112). Así se podría seguir por Dt 33,29; Is 56,2; Sal 34,9; Sal 144,15; Prov 3,13; Prov 8,32.34; Prov 14,21; Prov 16,20 y la decena de Eclo 25,7-11.