Suele ser parte de la elección y misión. Dios llama a algunos hombres para una misión determinada y los capacita para cumplirla. La vocación o llamada de Dios se narra en formas literarias bastante estables o en breves referencias. Entre las vocaciones destacan: Abrahán (Gn 12), Moisés (Ex 3), Gedeón (Jue 6), Isaías, Jeremías, Ezequiel, Amos (Am 7,15), Isaías II (Is 40), David (Sal 78,70-72), Ciro (Is 45,4), el siervo (Is 42,1.6; Is 49,1). Puede preceder al nacimiento y concepción (Jr 1), suceder en el templo (Is 6), en pleno trabajo (Am 7; 1Re 19: Eliseo).